Puig duda del futuro político de Alarte si sale derrotado el 22-M

El socialista Ximo Puig no quiso opinar sobre una posible derrota aunque reconoció el mal momento del PSPV

Alarte presentó ayer su nueva campaña publicitaria
Alarte presentó ayer su nueva campaña publicitaria

Valencia- El alcalde de Morella, Ximo Puig, no se atrevió ayer a prever el futuro del secretario general de los socialistas valencianos, Jorge Alarte,si el 22 de mayo el PSPV registra un dura derrota electoral.
Puig, que es uno de los referentes socialistas de Castellón y de la Comunitat, que fue portavoz en Les Corts y que le disputó a Alarte la secretaría general en el último Congreso nacional, ha quedado excluido de las listas autonómicas tras doce años de parlamentarismo: «era lo mejor para el partido, para mí, para mi familia», señaló en una entrevista en Ràdio Nou.
Cauto, no quiso prever el futuro de Alarte en caso de derrota electoral, pero sí insinuó que había demasiado personalismo en la gestión del secretario general y que la dirección no representaba al partido, sino más bien a su secretario general, de lo que se desprende que, en caso de derrota, también será menor su resistencia a los lógicos embates de los «apartados» del partido.
Puig también reconoció que el PSPV «no estaba en su mejor momento».
Por su parte, Jorge Alarte, presentó ayer la campaña publicitaria que desarrollará hasta el 28 de marzo, fecha a partir de la cual la Ley Electoral prohíbe esta publicidad y «pasaremos a una segunda fase» en la que el partido no podrá pedir el voto ni publicitar candidatos.
Alarte explicó que no había jurisprudencia al respecto al ser una ley nueva, y no quiso desvelar nada «para no dar pistas al PP».
Dijo que el PP de Camps «no pondrá vallas publicitarias para que no se sepa quién es el candidato.
Y puestos a abjurar, Alarte «renegó» de Zapatero en dos ocasiones al reiterar que el 22 de marzo no se vota por el futuro de José Luis Rodríguez Zapatero y que «la gente contesta a lo que se le pregunta». De este modo, quiso «apartarse» de la influencia negativa que el desgaste del PSOE en el ámbito nacional pueda repercutir en los resultados del PSPV.