Una crisis que tumba gobiernos

Desde su inicio en 2008, la crisis económica ha cambiado profundamente el panorama político europeo. Los primeros en caer fueron los jefes de Gobierno de Islandia, Letonia y Grecia, en 2009. Pero no fueron los únicos.

Implosión en cadena
Implosión en cadena

MADRID- En las catorce elecciones que se han celebrado en la UE desde mayo de 2010, sólo los Gobiernos de Suecia, Polonia y Estonia han logrado ser reelegidos. La razón: su buena gestión económica. En cambio, las mayores turbulencias han afectado a los países periféricos de la Eurozona que han necesitado un rescate financiero (Irlanda, Portugal y Grecia) o han sido castigados por los mercados (Italia y España).

En declaraciones a LA RAZÓN, Francisco Aldecoa, catedrático de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid, considera que «se trata de un fenómeno sin precedentes en Europa, cuyas razones obedecen también a causas internas». El catedrático Rafael Calduch, por su parte, añade que «no existe un criterio ideológico: afecta a Gobiernos de izquierda y derecha». «El motivo hay que buscarlo en las políticas de ajuste que la crisis ha obligado a adoptar», explica.

ISLANDIA
Fue el primer país salpicado por la crisis financiera desatada tras la quiebra de Lehman Brothers en otoño de 2008. El primer ministro, el conservador Geir Haarde, se vio forzado a dimitir en enero de 2009 por la presión de la población, que le culpaba de no hacer nada para evitar el colapso bancario. En abril, la izquierda, encabezada por la socialdemócrata Johanna Sigurdardottir, obtuvo su primera mayoría absoluta.

GRECIA
Los escándalos de corrupción, la crisis y el malestar social precipitaron la derrota del conservador Karamanlis en las elecciones de octubre de 2009 y la victoria del socialista Yorgos Papandreu. Sin embargo, el líder del PASOK recibió una herencia envenenada. El anterior Gobierno había maquillado las cuentas y el déficit cuadruplicaba el reconocido oficialmente. La UE y el FMI acudieron en ayuda de Grecia, el primer país de la eurozona en ser rescatado, pero, a cambio, el Ejecutivo tuvo que poner en marcha un duro plan de ajuste que ha motivado su reciente caída y la formación de un Gobierno de unidad.

REINO UNIDO
Tras trece años de laborismo, el conservador David Cameron derrotó a Gordon Brown en 2010, pero sin mayoría absoluta. Los «tories» debieron pactar con los liberal-demócratas de Nick Clegg y poner en marcha el mayor recorte del gasto público desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

IRLANDA
La crisis bancaria e hipotecaria golpeó con tal dureza al que fuera considerado el «Tigre Celta» que Dublín se vio obligado a demandar la asistencia financiera de la UE y el FMI. Brian Cowen, antiguo ministro de Finanzas durante el «boom», fue el blanco de todas las críticas y ni siquiera encabezó la candidatura de su partido a las elecciones anticipadas de febrero de 2011. Sin embargo, este gasto no fue suficiente y el Fianna Fail obtuvo la mayor debacle de su historia. Desde entonces, el conservador Enda Kenny encabeza una coalición con los laboristas.

PORTUGAL
El socialista José Sócrates fue otra de las víctimas de la crisis de la deuda soberana. Sus duros planes de ajuste no evitaron la intervención europea y precipitaron el adelanto electoral y la victoria de la oposición conservadora en junio pasado.

DINAMARCA
El aumento del paro y la recesión pasaron factura al Gobierno liberal conservador de Lars Lokke Rasmussen en las elecciones de septiembre. La izquierda, liderada por la socialdemócrata Helle Thorning-Schmidt, acabó con una década de Gobiernos de derecha, pero se ha visto resignada a asumir reformas del Estado de bienestar pactadas por el Ejecutivo saliente.

HOLANDA
Los democristianos del Jan Peter Balkenende sufrieron una humillante derrota en las elecciones de junio de 2009, cuando pasaron a ser la tercera fuerza política del país. Desde entonces, son los socios menores del Gobierno de minoría del liberal Mark Rutte, que depende del apoyo parlamentario de los populistas del xenófobo Geert Wilders.

ITALIA

Tras su victoria de 2008, Silvio Berlusconi ha visto cómo su prestigio político y sus aliados menguaban al mismo tiempo que sus escándalos judiciales y sexuales crecían. Sin embargo, han sido los mercados quienes han puesto punto final al reinado de «Il Cavaliere», que se ha visto obligado a dimitir una vez que el Parlamento apruebe a finales de mes el paquete de reformas económicas exigidas por Bruselas.

 

Desgaste en los grandes de la UE
Los gobiernos de cuatro de los «grandes» países europeos (España, Italia, Alemania y Francia) atraviesan una difícil situación política. Todos han sido derrotados en comicios locales y regionales y, según los sondeos, la oposición ganaría las elecciones si éstas se celebrasen ahora. Así, en España, todo apunta a que el PP derrotará al PSOE el 20 de noviembre. Mientras, en Francia el candidato socialista, François Hollande, es favorito para vencer a Sarkozy en las presidenciales de 2012 y la izquierda controla el Senado por primera vez desde 1958. En Alemania, Merkel y sus aliados liberales han sido castigados en seis de los siete «länder» que han renovado sus Parlamentos este año.