Acusan al auditor de Madoff de colaborar en el fraude

El contable de Bernard Madoff, David Friehling, se entregó hoy a las autoridades estadounidenses, que lo acusan de haber cometido varios delitos de fraude y piden para él una condena de hasta 105 años de cárcel, anunció hoy la Fiscalía de Nueva York. Además del propio financiero estadounidense, que ya se encuentra en prisión, ésta es la primera detención de otra persona vinculada a la estafa orquestada por Madoff durante las dos últimas décadas, que puede ascender a 50.000 millones de dólares y ser la mayor en la historia de Wall Street. Friehling, de 49 años, tiene una compañía de contabilidad en Nueva York llamada Friehling & Horowitz, y supuestamente era la que se encargaba de auditar los estados financieros de Madoff Investment Securities, incluidas sus hojas de balance y cuentas de resultados. "Friehling certificó de forma falsa que había ajustado esos estados financieros a los Estándares Generalmente Aceptados en Auditoría (GAAS) y a los Principios Generalmente Aceptados en Contabilidad (GAAP)", que son las normas contables que rigen en EEUU, explicó la Fiscalía en un comunicado. Añadió que "esos estados financieros se enviaron a la SEC (Comisión del Mercado de Valores de EEUU) y a clientes de Madoff Investment Securities". Madoff, que está en prisión desde hace casi una semana, pagó a Friehling entre 12.000 y 14.500 dólares al mes por los servicios prestados entre 2004 y 2007. "Aunque a Friehling no se le acusa de estar al corriente del esquema Ponzi de Madoff, sí se le acusa de engañar a los inversores con certificaciones falsas de que él mismo auditó los estados financieros de los negocios de Madoff", explicó el fiscal federal en funciones del Distrito Sur de Nueva York, Lev Dassin. Además, aseguró que "el engaño de Friehling alimentó la ilusión de que Madoff invertía legítimamente el dinero de sus clientes", mientras que en realidad se dedicaba a pagar con esos fondos los intereses que iba prometiendo a otros inversores, sin que hubiera un verdadero negocio que respaldara sus actividades. El responsable del caso en el FBI, Joseph Demarest, añadió en un comunicado de prensa que, "como supuesto auditor independiente, Firehling tenía una responsabilidad fiduciaria con los inversores y una obligación con los reguladores de informar de la verdad". "Los cargos presentados hoy dejan claro que Friehling no cumplió con esas obligaciones: Hizo poco o nada para comprobar y verificar los 'hechos' que certificó. Su trabajo no era sólo poner un sello a lo que verificaba. Por decirlo de forma simplificada, falló en su trabajo y mintió a inversores y reguladores", añadió Demarest.