Buenos Aires

Los Kirchner se la juegan a todo o nada

La oposición, dividida, le resta votos por la derecha y el centro con los disidentes y el radicalismo reunificado.

Los Kirchner se la juegan a todo o nada
Los Kirchner se la juegan a todo o nadalarazon

Hace cuatro años, cuando Néstor Kirchner era presidente, su esposa Cristina se lanzó a candidata a senadora por la mayor provincia del país. Y ganó, catapultándose a la primera magistratura dos años después. Este año, la escena se repite, pero con los papeles intercambiados. Kirchner, el presidente en las sombras y quien decide muchas medidas del gobierno de su mujer, finalmente se presentó, sin anunciarlo públicamente, como candidato a diputado nacional por la provincia más rica y poblada: Buenos Aires. Si el libreto resulta el mismo y los actores también, lo que ha cambiado es el escenario. Los Kirchner ya no son ese matrimonio aplaudido en las calles por los argentinos; ahora, sólo los alaban sus militantes en los actos de inauguración de obras públicas. Y el peronismo, esa fuerza inexplicable, tampoco es igual. El conflicto con los productores agrarios, fidelidades, traiciones y «acomodos», ha terminado por quebrarlo, creándose una facción más cercana al centroderecha. Así es que el principal enemigo de Kirchner será el también peronista Francisco de Narváez, un colombiano que sólo puede aspirar a ser diputado y no mucho más, ya que la Constitución le prohíbe ser presidente. Lo secunda un ex kirchnerista, el ex gobernador Felipe Solá, con fuerte predicamento en los sectores rurales. Los dos, junto a otros dirigentes y alcaldes, forman el «peronismo disidente», con fuerte presencia en el interior del país. Como siempre ocurre en Argentina, la oposición va dividida. El tercero en discordia es el radicalismo reunificado. Tras la muerte del ex presidente Raúl Alfonsín, la centroizquierdista Coalición Cívica ha logrado juntarse con la maltrecha UCR tradicional. Allí, también juega otro personaje «anti-K»: el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, quien sin decirlo interviene designando candidatos.Las cartas están echadas y sólo quedan 48 días de campaña, hasta el 28 de junio. Lo dicen ellos mismos: la contienda de los Kirchner es a todo o nada. Se juegan la «gobernabilidad» de los próximos dos años de Cristina y la continuidad de su proyecto político, en 2011, cuando los argentinos elegirán nuevamente a su presidente. También, el control del Congreso al que Kirchner accederá por primera vez.Un factor que les puede jugar en contra es el institucional: por un lado, los Kirchner han inventado las «candidaturas testimoniales», en las que los postulantes se presentan y, una vez electos, no lo asumen. En esa categoría se anotaron el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, el Jefe de Gabinete de ministros de Fernández, Sergio Massa, y 45 de los 84 alcaldes peronistas bonaerenses. El problema es que la Constitución impide a un integrante del Poder Ejecutivo acceder a un cargo legislativo. Los opositores amenazan con impugnar esas papeletas. El otro conflicto es la propia candidatura de Kirchner: si bien vive en esa provincia desde hace 6 años, se le cuestiona que nunca hizo el cambio de domicilio. De hecho, en los padrones aparece inscrito en la sureña provincia de Santa Cruz.ANÁLSIS: El complicado escenario que afronta el matrimonio presidencial- ¿Por qué las elecciones son a «todo o nada»? –Es, en realidad, el modo en que las han tomado los Kirchner. Ellos dicen que si pierden se vuelve al caos, a la crisis económica de 2001 y a la incertidumbre. Para el analista y consultor política Manuel Mora y Araujo, entrevistado por LA RAZÓN, «todo o nada es una exageración por lógica electoralista, para asustar a la gente para que eventualmente modifique su voto por miedo al caos. La mayoría de la gente no cree ni lo uno ni lo otro; una elección legislativa no es para tanto. En estos casos, se tiende a votar para sacarle un poquito al gobernante».- ¿Qué pasa si pierde Kirchner?–Lo más probable es que los Kirchner ganen a nivel nacional, pero con un margen escaso. Las elecciones son puramente legislativas, por lo que sus resultados repercutirán en las dos cámaras del Congreso, que controla el oficialismo. Si pierden, restarán apoyos allí, y la situación les obligará a negociar cada medida de gobierno. Si la derrota es estrepitosa, ninguno de los integrantes del matrimonio tendrá oportunidades para presentarse como candidato a presidente en 2011.- ¿Qué candidato le hace más sombra? –De Narváez y Stolbizer son imposibles de unir. Uno es peronista y la otra, radical. Para Mora y Araujo, «los dos le hacen un poquito de sombra y se la reparten, lo cual es una ventaja para Kirchner. El peronismo disidente es muy fuerte en Santa Fe, tercer distrito electoral, o San Luis, pero ésta es una provincia chica. Igualmente, todo se juega en la provincia de Buenos Aires».- ¿Pueden impugnarse las candidaturas «testimoniales»? –Es posible. Y puede ser un factor desestabilizador en la campaña. Mora y Araujo cree, no obstante, «que la Argentina vota testimonial desde hace años, lo de ahora es brutal porque es explícito, ya no se disimula. Para la gente, no es un tema fuerte. Es un tema de calidad institucional».