Los proetarras responden a la acción judicial con una oleada de ataques

La Razón
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El País Vasco vivió la madrugada del viernes una intensa noche de kale borroka. Los proetarras recurrieron de nuevo a la violencia para protestar por la decisión judicial de impedir a ANV y al PCTV concurrir a los próximos comicios generales. Uno de los blancos de los radicales fue la vivienda del concejal socialista de Irún, Félix Asensio, contra quien habían aparecido hace meses carteles que le acusaban de haber «robado» un escaño a ANV en el Parlamento. El edil y su familia no se percataron del ataque hasta las 7:30 de la mañana, cinco horas después de que los violentos lanzasen seis cócteles molotov contra su domicilio que provocaron el ennegrecimiento de la fachada y daños en el jardín.

La oleada de sabotajes comenzó en el barrio bilbaíno de Santutxu. Minutos después de la medianoche un grupo de encapuchados arrojó diversos artefactos incendiarios contra cuatro sucursales bancarias que causaron daños en los cajeros. Antes, celebraron a mediodía una concentración que fue disuelta por la Ertzaintza. La carga policial se saldó con tres viandantes contusionados.

En Vitoria, el ataque perpetrado contra un cajero del BBVA provocó el desalojo de los vecinos de la primera planta de un inmueble situado junto a la entidad bancaria a consecuencia del humo que causó la explosión de un artefacto de fabricación mixta, compuesto por líquido inflamable y un petardo pirotécnico. En Vizcaya se produjeron tres sabotajes más: contra el apeadero de Renfe en Basauri y contra las sedes del PNV y el PSE en Elorrio que sufrieron pintadas y la rotura de cristales.