Los Reyes presiden un emotivo y solemne funeral de despedida al guardia civil asesinado por ETA

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Su compañero, el agente Fernando Trapero, herido de extrema gravedad en el atentado, se encuentra en un estado de coma profundo, «sin ningún dato de actividadad cerebral», según el parte médico del director médico del del Hospital Cote Basque de Bayona, Angel Piquemalle.
El avión con los restos mortales de Raúl Centeno aterrizó poco antes de las 11.00 de la mañana en la Base Aérea de Getafe (Madrid). El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, el titular de Defensa, Jose Antonio Alonso, el secretario de Estado de Interior, Antonio Camacho, el director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, recibieron a pie de pista el féretro, cubierto con la bandera española y un tricornio. Ocho compañeros de la Benemérita transportaron a hombros el ataúd en medio de un silencio sobrecogedor.
Tras un breve responso, al que asistieron unos 200 compañeros de la Guardia Civil, así como familiaries y autoridades, el cortejo fúnebre, formado por 14 cohes, abandonó el aeródromo hacia la sede de la Dirección General de la Guardia Civil, donde se celebró el funeral.
Los familiares de Raúl Centeno, Los Reyes y los Príncipes de Asturias, el presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero, el líder del PP, Mariano Rajoy, los ministros de Defensa, Justicia, Interior, Asuntos Exteriores, Administraciones Públicas, Economía y Hacienda, el secretario general del PP, Angel Acebes, el líder de IU, Gaspar LLamazares, la presidenta de la Comunidad de Madrid y el alcalde de la capital, así como numerosos representantes de la altas insituciones del Estado, como el presidente del Supremo, Francisco José Hernando, así como el embajador de Francia, asistieron a la ceremonia, celebrada al aire libre en el patio de la Dirección General de la Guardia Civil.
El silencio sólo se rompió por los aplausos, primero dirigidos a los Reyes y los Príncipes de Asturias, cuando se acercaron a consolar a los familiares de la víctima, y más tarde, cuando el féretro, cubierto con la bandera de España, y con la marcha fúnebre de fondo, hizo entrada en el patio de la Dirección General de la Guardia Civil, transportado a hombros por ocho compañeros, y cuando abandonó el recinto con destino al cementerio de La Almudena para ser incinerado en una ceremonia privada.
Durante la homilía, precedida del himno nacional, el vicario general del Arzobispado Castrense, monseñor Angel Cordero Cordero, tuvo palabras de apoyo para los familiares de Centeno y Trapero, víctimas del «trágico y vil atentado terrorista» por el que «todos hemos quedado hundidos un poco en el dolor» cuando, «confiados, esperábamos el final de la violencia», dijo.
El vicario general recordó que en el caso de Centeno y Trapero, el lema de «Todo por la patria» que tantas veces vieron y vivieron durante su vida, «se cumplió ayer para ambos», tuco palabras de recuerdo para los 206 agentes de la Guardia Civil asesinados por ETA y transmitió a los familiares la cercanía del Papa Benedicto XVI «profundamente apenado» por los hechos, dijo.
«Enjuga tus lágrimas, madre, y no llores más», afirmó el Vicario General Castrense tras transmitir «ánimo y aliento» a los miembros de la Guardia Civil, ejemplo de «entrega y generosidad» y «valientes defensores de la paz» en contraste con aquellos «agentes de muerte» -en referencia a los terroristas-, a los que animó a que «salgan de su ceguera y abandonen la destrucción»
Tras la imposición por parte del Rey Juan Carlos de los máximos distintivos de la Policía y la Guardia Civil y después de escuchar los himnos de la Guardia Civil y el himno nacional, los restos mortales del agente abandonaron el lugar entre aplausos.

Coma profundo
 Por lo que respecta al estado del otro guardia civil herido de extrema gravedad en el atentado, Fernando Trapero, el director del hospital Cote Basque de Bayona, Angel Piquemalle, aseguró a primera hora de la mañana que Trapero, de 23 años, se encontraba «en estado de coma profundo, sin signos clínicos de actividad cerebral». Piquemalle afirmó entonces que se procedería a realizar un nuevo escáner durante la mañana para confirmar el diagnóstico, antes de emitir un nuevo parte médico. No obstante, poco antes de las 13:00 horas, aseguró que no se ofrecerían nuevos partes y que la encargada de informar de la evolución de su estado será desde ahora la Polocía Judicial.
Trapero, fue ingresado el sábado por la tarde con «traumatismo craneocerebral», en coma «desde el inicio» y «edema cerebral mayor» con pronostico reservado.
Por otro lado, las fuerzas de seguridad francesas levantaron este domingo el dispositivo especial puesto en marcha tras el atentado, cuya eficacia se limita a las primeras horas tras el suceso, aunque continúan las labores de búsqueda de los tres etarras huídos.

Cerca de la ilegalización
Por su parte, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que cada vez que ANV no condena un atentado «estamos más cerca de la ilegalización». El responsable e Interior recordó en declaraciones a la Ser que la decisión promover la ilegalización de ANV corresponde a la fiscalía y al abogado del Estado y afirmó que, cuando lo hagan, «al Gobierno no le temblará el pulso». «El problema es que no podemos ir a los tribunales si no tenemos la certeza de que la propuesta va a ser confirmada por los tribunales. Debemos llevar razonables evidencias de que efectivamente estamos ante una conexión inequívoca entre Batasuna y ANV», añadió.
Rubalcaba confirmó que no existen testigos oculares del ataque, que «no fue un acto premeditado por los terroristas». Los dos guardias civiles «entraron en una cafetería y se encontraron con tres etarras a los que reconocieron y es probable que en ese reconocimiento hubo algún movimiento por parte de los dos agentes españoles que llevaron a los etarras a pensar que les habían pillado y a partir de ahí lo que hicieron fue matarles para que no les cogieran», manifestó, tras calificar como una hipótesis la posibilidad de que los tres etarras estuvieran planeando «entrar en España para atentar»».
El ministro consideró además «significativo» que el asesinato se haya producido por primera vez en Francia, lo que «demuestra algo que los españoles sabemos bien y es que es Francia donde está situado el núcleo de reserva del grupo terrorista».