Pontevedra

Los trabajadores del metal cortan la AP-9 en Vigo en su primera jornada de huelga general

Miles de trabajadores del sector metalúrgico de la provincia de Pontevedra han dificultado hoy la actividad de la planta viguesa de PSA Peugeot Citroen, mientras que los representantes sindicales han confirmado que cambiarán la fórmula de movilizaciones, porque auguran un conflicto largo.
La protesta de hoy, en la que estaban llamados a la huelga general del sector unos 40.000 trabajadores, comenzó con piquetes informativos en los accesos a la planta automovilística viguesa.
Fuentes sindicales explicaron a que Efe que la presencia de esos piquetes hizo que el turno de las 6:00 horas no pudiera empezar hasta las 9:00 horas.
Desde la propia factoría confirmaron a Efe que se estuvo trabajando durante la jornada de mañana con "cierta dificultad", debido al retraso de algunos trabajadores y de los suministros a causa de esos piquetes informativos situados a la entrada de la fábrica, donde también estuvo desplegado un dispositivo policial.
PSA Peugeto Citroen de Vigo admitió que algunos empleados no han acudido hoy a trabajar, aunque el seguimiento del paro, para la planta viguesa, es "mínimo".
Los representantes sindicales reconocieron que como el conflicto laboral se avecina largo, tras la ruptura de la negociación entre los sindicatos y los empresarios después de una reunión maratoniana de más de 34 horas, se plantearán un cambio de estrategia, en cuanto a movilizaciones se refiere.
Esta modificación de las protestas habituales responde a que los representantes sindicales creen que sería un "desastre", dijo un portavoz de CIG, Antolín Alcántara, que los trabajadores por estar en huelga indefinida pierdan dinero continuamente.
Pese a que no concretaron esa nueva fórmula, aseguraron que tiene que hacerse, porque los sueldos de los trabajadores comienzan a estar "tocados".
Los momentos más tensos de esta octava jornada de huelga, ya indefinida, se registraron desde las 12:30 a las 14:30 horas, franja en la que miles de trabajadores se agolparon en los alrededores de la fábrica automovilística viguesa para tratar de dificultar los cambios de turnos.
Sin embargo, a diferencia de las anteriores semanas, no se produjeron enfrentamientos entre los manifestantes y las Fuerzas de Orden Público.
La presencia policial se mantuvo durante toda la mañana en los accesos a la fábrica, donde llegaron a concentrarse hasta una treintena de furgones policiales y decenas de agentes policiales.
Los huelguistas concentrados ante Citroen gritaron "esquiroles"a todos los trabajadores de la fábrica que entraban o salían, aunque en ningún momento hubo agresiones.
La anécdota de la jornada la protagonizó un participante de la protesta que se puso a tocar un tambor al lado de un cordón policial y decenas de trabajadores del metal se pusieron a bailar.
La negociación del convenio colectivo, que en la provincia de Pontevedra afecta a 27.000 trabajadores, está rota por la subida salarial, que es el principal escollo del proceso negociador, ya que los sindicatos piden un 4,5 y un 4 por ciento para dos años, mientras que los empresarios ofrecen un 1,9 y el IPC real.