Literatura

María José Campanario no piensa debutar como comentarista televisiva

María José Campanario no piensa debutar como comentarista televisiva
María José Campanario no piensa debutar como comentarista televisiva

Belén Esteban arremete ahora contra su ya ex. Pobre Fran, doblemente engañado, comentan sus íntimos animándole a mantener la lejanía y olvidar a la siempre desorbitada –sobre todo los ojos, son de lo más expresivo y reflejan estados anímicos y hasta emocionales–. No cumplieron nueve meses pero sí los funestos augurios de quien, conociendo el percal, no le pronosticaban larga vida conyugal. Belén, despechada e incontenible, chorrea sin parar menospreciando a quien le dio un sí de por vida. «No reconozco al Fran del que me enamoré», proclama como estafada. Pero qué le tocaría decir a él que no se despepita ni desprestigia con descalificaciones.

Al pairo de semejante actualidad, lanzan que María José Campanario podría debutar en breve como comentarista televisiva. Ofertas parecen no faltarle, aunque el adelanto es desfasado a punto de concluir la temporada cara al verano.

Ofertas rechazadas

No parece el mejor momento para contratarla, aunque acaso sí lo sea para un compromiso a largo plazo. Ella me desmiente la posibilidad, pero intuyo que no la echa en saco roto:

–De momento, estoy muy ocupada con mis hijos. He recibido ofertas de «¿Dónde estás, corazón?» y para la tarde de Antena 3. Pero las rechacé. No es lo mío, no me veo en eso. No me gusta hablar mal de nadie y eso es lo que se lleva. Hay cosas y comentarios para los que me veo incapaz. Estoy muy tranquila y ni siquiera me lo he planteado ante las tentaciones.

–¿Y qué piensa Jesulín?

–Ni se lo consulté. A fin de cuentas, soy yo la que debería decidir, aceptar y resolver. Lo tenemos muy claro.

Recuerdo sus telefónicos 37 minutos en «Tómbola», recién casada, o la más reciente con Jaime Cantizano. Puso las cosas en su sitio. Es clara, rotunda, valiente, de una contundencia que no aparenta. Reivindicó y clarificó tras ocho años de vejaciones, embustes y supuestos. Tardó, pero disipó dudas y malentendidos acerca de su personalidad antaño cuestionada. Pasamos de la crítica a la admiración, tiene pico de oro y sabe emplearlo. Pero sé que mantendrán y repetirán las tentadoras propuestas que buscan enfrentarla televisivamente a Belén. Me aseguran que Ana Rosa Quintana respiró al quitársela de encima.