Sevilla

Terapia en el Anfield español

El Real Madrid necesita la victoria en San Mamés para sobreponerse del duelo anímico de Liverpool. Juande Ramos tiene las importantes bajas de Cannavaro, Gago y Guti

Juande habla con Guti en un entrenamiento del Real Madrid
Juande habla con Guti en un entrenamiento del Real Madridlarazon

Madrid- Anfield ha hecho daño a todas las estructuras del madridismo, pero en lo que respecta al equipo (lo que hoy ocupa) el título de Liga es la única forma de salvar la cara esta temporada. Tras la eliminación de Liga de Campeones de forma bochornosa, la capacidad de la plantilla está en entredicho tanto colectivamente como la individual de un buen número de sus miembros. A Robben, el más señalado, porque de él se esperaba más, se lo lleva Juande a San Mamés, la primera de las doce oportunidades que tiene el Madrid para remontar el vuelo anímico, pues caso de no hacerlo, la espiral de depresión podría ser muy peligrosa. El extremo holandés, catapultado a categoría de «crack» no estuvo a la altura en Anfield. Como muchos otros, pero Juande no va a permitir que a Robben, como a cualquier futbolista, no se le permita que su rendimiento no sea siempre el óptimo. Y así como otras veces le ha dado toques de atención por su individualismo, ahora debe cuidarlo.«Por su tipo de juego, que es muy explosivo, cuando está bien es espectacular, y en otros momentos, porque el contrario lo conoce, no está acertado o ha tenido molestias, ha estado por debajo de lo esperado. No hay que pagar las culpas con Robben».El holandés estará en el once, en un equipo inicial que Juande debe retocar nuevamente por las importantes bajas de Cannavaro y Gago, por sanción, y la sorpresiva de Guti, por lesión (una elongación en el aductor derecho), pese a que ayer se entrenó. Esta vez Juande no pondrá del revés la línea defensiva, como ante el Atlético. Esta vez, no, pero no por lo criticado de sus experimentos. No se arrepiente de haber trastocado la zaga porque «no es lo mismo enfrentarse al ‘‘Kun'' y Forlán, pequeños y rapidísimos, que a Llorente, de mayor envergadura y que va mejor de cabeza». Así que Ramos se quedará en su sitio y Lass, en el suyo, y el alto Metzelder suplirá central por central a Cannavaro. Resuelta la defensa, el mayor problema está en el centro del campo. Sin Gago, ni Guti, ni tampoco Javi García, esta vez lesionado, Lass no tiene acompañante en el doble pivote. La única opción es la de Sneijder. Pero si el Madrid está herido, el Athletic –Copa del Rey, al margen– tampoco está para tirar cohetes. Aunque los de Caparrós están a 6 puntos del descenso, se han ido puliendo las cinco últimas jornadas el colchón de puntos que tenían, tras tres empates y dos derrotas. Más allá de advertir que el ambiente de San Mamés será similar al de Anfield, el referente del Athletic para hurgar en la herida «blanca» es el buen partido de la semifinal copera ante el Sevilla. Así, Caparrós barrunta repetir el mismo once que logró la clasificación, con Toquero como pareja de Llorente. q Boluda, a declarar. El actual presidente del Real Madrid, y el ex empleado Nanín, están citados el próximo lunes para declarar, en calidad de testigos, en el caso de la impugnación de la Asamblea.

Juande: «No estoy hundido»«No me veréis hundido porque no lo estoy», sentenció Juande ayer desde su perspectiva de persona que «sólo contempla lo positivo» y se mantiene al margen de las críticas.¿Frustrado, entonces, por no haber podido llegar más lejos en Liga de Campeones, uno de los motivos por los que se le contrató? Tampoco, ya que en Liga recuerda que están en «mejor situación» que cuando él llegó. «No estoy contento porque hemos quedado eliminados, pero con la satisfacción de que hemos hecho todo lo que estaba en nuestra mano». La siguiente pregunta era obligada. ¿Entonces, si han hecho todo es que este equipo no puede dar más de sí? «Acepto las críticas, sólo podemos trabajar para hacer que la gente cambie de opinión», respondió. El técnico del Madrid apela a que a su buena racha fuera del Bernabéu y a que el equipo azulgrana tendrá mayor desgaste para creer en la remontada: «No podemos tirar ahora el trabajo de tres meses».