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Los docentes atribuyen el fracaso escolar a la enseñanza hasta los 16 años

Un nivel más bajo para que los jóvenes estudien a toda costa

  • Un nivel más bajo para que los jóvenes estudien a toda costa

Tiempo de lectura 4 min.

21 de junio de 2009. 01:45h

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21/6/2009

¿Por qué tres de cada diez alumnos abandonan los estudios obligatorios? Las leyes no estimulan el esfuerzo, el sistema educativo está mal planteado y a los profesores les falta formación pedagógica.  Y no sólo eso, el nivel de exigencia en los estudios ha bajado  y los padres tienen miedo a exigir a los jóvenes, que se desenvuelven en un entorno en el que prima la inmediatez. Lo quiero y lo tengo. Algunos docentes  de centros públicos y concertados consultados por LA RAZÓN ven en estos argumentos las causas del fracaso escolar.

Un sistema «rígido»
«Nuestro sistema educativo es muy rígido y se debería adaptar más a la situación social de cada alumno, porque no es lo mismo un joven que estudia en el barrio de Salamanca que el que  se forma en el de La Alhóndiga de Getafe», explica Juan Barragán, profesor de Economía en el Instituto de Secundaria (IES) La Estrella, de Madrid. Pero, si hay una situación grave, es la que afecta a muchos alumnos con edades entre 14 y 16 años, muchos de los cuales no quieren estudiar. «A mí me parece heróico estar seis horas al día escuchando cosas que no te interesan». Para esta etapa cree que «tendría que haber alguna FP básica y después cursos puente para los que quieran volver a reengancharse al sistema educativo».
Y eso que «el comentario general entre los profesores es que el nivel de exigencia ha bajado». A esta circunstancia se une el desinterés. «Es tremendo, si uno plantea un debate es muy difícil que los chicos presenten opiniones».
María Ángeles Pérez Saavedra, profesora de Física y Química,  del IES Gabriel García Márquez, de Leganés (Madrid), tiene su propia teoría: a mayor desarrollo, mayor fracaso escolar porque «¿por qué vas a incentivar a un joven para que sea científico si va a ser ‘‘mileurista'', cuando un futbolista o un cantante gana millones de euros?» A su juicio, una de las causas más importantes del fracaso escolar es la desmotivación del alumno y la pérdida de valores. Los padres también tienen culpa «por su excesiva permisividad».
Otros factores añadidos que apunta son el elevado número de materias en cada curso (un estudiante de 1º de ESO tiene 12 asignaturas). «Ya lo dice un refrán castellano: "mucho y bien, no hay quién" y los contenidos de las materias «son amplísimos y cuando los alumnos empiezan a entender algo ya tienes que pasar a otros contenidos».
Pablo Montejano, director del departamento de orientación del colegio Tajamar, en Madrid y profesor de Educación para la Ciudadanía, Ciencias Naturales y Religión, cree que la sociedad de la inmediatez en la que vivimos no ayuda. «Casi todo se consigue apretando un botón, mientras que el aprendizaje requiere tiempo». A esto se une que «las familias no dan una respuesta a sus hijos porque no pueden, les falta formación y hay una falta de atención enorme en la sociedad. Los chicos pueden estar en silencio, pero no atienden».

Dos años más
Hay una cosa obvia: «Hay más fracaso escolar porque se ha elevado la edad de escolarización obligatoria de 14 a 16 años. Antes, con 14 años un joven decidía entre FP o continuar el Bachillerato y ahora hay alumnos que tienen que estar en el aula hasta los 16 por obligación, aunque no quieran, y esto es grave».
Así que «el hecho de que el 100 por ciento de los alumnos esté escolarizado hasta los 16 aumenta el fracaso escolar». Ignacio San Román, director de Secundaria del mismo centro y profesor de Matemáticas, cree que «es necesario premiar el esfuerzo y no se puede promover que un niño siga estudiando a los 15 años cuando no quiere. Los centros deben ser lugares de trabajo y conseguir eso exige normas claras». La opinión general es que cada vez se pide más a los profesores de instituto. «Antes sólo se les exigía que transmitieran conocimientos, ahora que sepan tratar también problemas psicológicos. En Secundaria somos licenciados y nadie nos ha enseñado a ser profesores».
Las opciones flexibles anunciadas por el Ministerio, como la posibilidad de elegir en Bachillerato hasta tres formas distintas de repetir primero, no resuelven tampoco el problema. A juicio de Alonso Hernando, profesor de Matemáticas, «estas opciones están hechas para bajar las cifras de fracaso escolar, no para aumentar el nivel educativo».
Cree que hay miedo a exigir a los niños, «que están acostumbrados a tenerlo todo y faltan disciplina y unas normas claras».

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