Arabia Saudí infiltró un virus en el Whatsapp de Jeff Bezos para hackear su móvil

Dos relatores de la ONU preparan un informe que sostiene que Riad está detrás del robo de las imágenes sexuales del hombre más rico del mundo

FILE PHOTO: Jeff Bezos, president and CEO of Amazon and owner of The Washington Post, speaks at the Economic Club of Washington DC's "Milestone Celebration Dinner" in Washington
Jeff Bezos, fundador de AmazonJoshua RobertsReuters

Dos funcionarios de la ONU preparan un informe que indica que hay suficientes pruebas que sugieren que Arabia Saudí ha pirateado el teléfono del fundador de Amazon, Jeff Bezos, y que tanto el reino saudí como Estados Unidos deberían investigar este caso. Los funcionarios de las Naciones Unidas planean una declaración pública afirmando que encontraron creíble un informe forense encargado por el equipo de seguridad de Bezos que concluyó que su teléfono probablemente había sido pirateado con un vídeo contaminado enviado desde una cuenta de WhatsApp perteneciente al príncipe heredero de Saudí, Mohammed bin Salman.

El informe de FTI Consulting concluyó que cantidades masivas de datos comenzaron a salir del teléfono de Bezos aproximadamente un mes después de que el vídeo fuera compartido a mediados de 2018, según dijo la persona citada por la agencia Reuters, que declinó ser identificada debido a la sensibilidad del tema. Los expertos externos consultados por la ONU acordaron que, si bien el caso no era hermético, la evidencia era lo suficientemente fuerte como para justificar una investigación más completa.

De acuerdo con esta investigación, el archivo fue enviado el 1 de mayo de ese año, cinco meses antes de que Khashoggi, un periodista crítico con el Gobierno saudí que escribía habitualmente para el Washington Post, fuera asesinado en el consulado del reino árabe en Estambul. El caso hizo correr ríos de tinta y mereció la repulsa internacional, e incluso el Senado estadounidense y la relatora especial de la ONU para las ejecuciones extrajudiciales, Agnes Callamard, responsabilizaron entonces a Bin Salman por el crimen.

Precisamente Callamard, que encabezó una investigación de seis meses del caso Khashoggi que publicó en junio del año pasado, emitió hoy un comunicado junto al relator especial de la ONU sobre libertad de expresión, David Kaye, pidiendo una investigación sobre el caso. En la nota, los relatores afirman que conocieron “recientemente” que un estudio forense realizado al teléfono de Bezos desveló con una confiabilidad de “media a alta” que el móvil del magnate estadounidense había sido infiltrado en esa fecha.

En cuestión de horas, la salida de información desde el celular se disparó hasta un 29.000 % en comparación con antes de la recepción del vídeo, una tendencia que continuó “algunos” meses con tasas de hasta un 106 millones % más, si bien en aquel momento no fueron detectadas. De confirmarse, este espionaje “reforzaría otras informaciones que apuntaban cierto patrón de espionaje a oponentes nacionales y extranjeros de las autoridades saudíes”, destacaron los expertos. Agregaron que el posible delito fue un intento de “influir, si no silenciar, las publicaciones de The Washington Post sobre Arabia Saudí”.

“El ‘hackeo’ del teléfono del señor Bezos ocurrió durante un periodo, mayo-junio de 2018, durante el que también fueron ‘hackeados’ los móviles de dos socios cercanos de Jamal Khashoggi, Yahya Assiri y Omar Abdulaziz, presuntamente utilizando el programa maligno Pegasus”, recordaron.

The Guardian fue el primero en informar sobre la supuesta participación del príncipe heredero en esta caso de hackeo. El periódico británico asegura que el mensaje cifrado del número utilizado por el príncipe heredero incluía un archivo malicioso que se infiltró en el teléfono que Bezos había usado y extrajo grandes cantidades de datos. La embajada estadounidense de Arabia Saudí rechazó el documento. “Los informes recientes de los medios que sugieren que el Reino está detrás de un hackeo del teléfono del Sr. Jeff Bezos son absurdos. Pedimos una investigación sobre estas afirmaciones para que podamos tener todos los hechos”, dijo en un mensaje publicado en Twitter.

La declaración de la ONU vendrá de Agnes Callamard, relatora especial para asesinatos extrajudiciales, y David Kaye, relator especial para la libertad de expresión están avanzando a un informe más completo que esperan entregar a la ONU en junio. Amazon declinó hacer comentarios. La relación entre el presidente ejecutivo de Amazon y el Gobierno saudí se había deteriorado desde principios del año pasado después de que aludiara al descontento de Arabia Saudí por la cobertura del asesinato de Khashoggi por parte del “Washington Post”.

El jefe de seguridad de Bezos dijo en ese momento que los saudíes tenían acceso a su teléfono y obtuvieron información privada que incluía mensajes de texto entre él y un antigua presentadora de televisión, con quien el periódico sensacionalista National Enquirer dijo que Bezos estaba saliendo.