Boris Johnson pide “evitar contactos innecesarios” pero se resiste a declarar el estado de alarma

Tras semanas de navegar a contracorriente el primer ministro británico implanta las primeras medidas para evitar el contagio y establece multas y penas de prisión si se incumplen

Boris Johnson el lunes durante una conferencia de prensa sobre el Covid-19
Boris Johnson el lunes durante una conferencia de prensa sobre el Covid-19Richard PohleAP

Boris Johnson comienza a apostar por el aislamiento ante la pandemia del coronavirus. Hasta ahora, el primer ministro navegaba contracorriente. Mientras los Gobiernos a ambos lados del Atlántico aplicaban medidas drásticas, el líder tory seguía pidiendo a los ciudadanos tan sólo que se lavaran las manos. Sin embargo, tras una reunión del comité de emergencia Cobra, el inquilino del Número 10 pidió ayer a los británicos que eviten cualquier contacto social “no esencial” para minimizar la propagación del Covid-19.

En este sentido, recomendó no ir a pubs, restaurantes ni teatros y trabajar desde casa en la medida de lo posible. Asimismo, también recomendó evitar las grandes aglomeraciones de gente, como los conciertos que a lo largo del pasado fin de semana se siguieron llevando a cabo en todo el país.

En cualquier caso, los colegios permanecen de momento abiertos. En definitiva, todo son aún recomendaciones y se evita implantar el estado de emergencia. “Somos una democracia madura, adulta y liberal, en la que la gente entiende muy claramente las recomendaciones que le damos”, sostuvo en la rueda de prensa ofrecida en Downing Street, la primera tras su intervención desde el pasado jueves.

Ante las críticas recibidas por su mutismo y la confusión que existía a nivel de comunicación gubernamental, el primer ministro o uno de los miembros de su gabinete ofrecerán a partir de ahora ruedas de prensa diarias para ir actualizando la situación.

Al cierre de esta edición, el número de muertos por Covid-19 se situaba ya en 53, es decir, 18 víctimas más que las registradas el domingo. “Comenzamos ahora la fase en la que los casos de contagios se van a incrementar de manera considerable y sin acciones drásticas, los casos se puede duplicar cada cinco o seis días”, recalcó el “premier", quien hizo un llamamiento especial para los ciudadanos de Londres, donde la expansión del virus lleva “varias semanas de ventaja” respecto a otras zonas del país.

En cualquier caso, de momento, el Ejecutivo sigue sin ordenar de manera directa el cierre de los establecimientos. Johnson recalcó que cuenta con poderes para hacerlo, pero cree que no será necesario ejercerlos si la ciudadanía sigue las recomendaciones. “Nuestro objetivo es retrasar y aplanar el pico de la epidemia tomando las medidas adecuadas en el momento correcto, para minimizar el sufrimiento y salvar vidas”, especificó, flanqueado por su consejero científico, Patrick Vallance, y su consejero médico, Chris Whitty.

Entre las recomendaciones emitidas, el primer ministro pidió que las personas se aíslen catorce días en casa si ellas o alguien en su domicilio tiene tos o temperatura elevada. “Si es posible, no deberían salir ni para comprar comida o cosas esenciales, solo para hacer ejercicio y siempre manteniendo una distancia de seguridad respecto a los demás”, detalló. En este sentido, incidió sobre todo en que los ancianos, pacientes con enfermedades previas o sistema inmunológico debilitado y embarazadas fueran los que más evitaran contactos innecesarios.

Con todo, ya hay advertencias de que el Sistema Nacional de Salud Pública (el conocido como NHS) simplemente no está preparado para hacer frente a una infección generalizada. El rotativo “The Guardian” publicó en exclusiva un documento del “Public Health England” donde se especifica que “se espera que hasta el 80% de la población británica esté infectada con Covid-19 en los próximos 12 meses y hasta el 15% (7,9 millones de personas) puedan requerir de hospitalización”. Según el documento, la tasa de mortalidad se espera que sea entre el 1% (531.100 víctimas) o el 0.6% (318.660).

El Gobierno británico ya ha pedido a las empresas elaborar más respiradores y esta previsto que este martes se anuncien medidas más específicas para los mayores de 70 años que podría aplicarse “dentro de unas semanas”.

En cualquier caso, el “Reglamento 2020 de Protección de la Salud (Coronavirus)” -que se publicó ayer en la web del Ejecutivo- establece que las personas sospechosas de tener la enfermedad pueden permanecer recluidas hasta 14 días en un hospital o en otro lugar seguro adecuado. Si se fugan, pueden ser detenidos antes de ser devueltos a zonas de aislamiento. El incumplimiento de las medidas será un delito penal que se castigará con una multa de 1.000 libras. No pagarla, podría acarrear prisión.

Las nuevas regulaciones también establecen que los individuos sospechosos de estar infectados deben consentir que se les hagan pruebas pertinentes e informar sobre viajes y personas con las que han estado en contacto. Podrán ser multados por proporcionar información falsa.