Brasil supera los 8.000 fallecidos mientras la Justicia exige a Bolsonaro publicar su test

El país suramericano confirma otras 615 muertes diarias por coronavirus, el mayor número registrado en una jornada

Ejército brasileño desinfecta centro médico en Río de Janeiro
Miembros del ejército brasileño trabajan en la desinfección de la Unidad de Pronto Atendimento médico (UPA) este miércoles, en Río de Janeiro (Brasil).Antonio LacerdaEFE

Brasil confirmó ayer otras 615 muertes por coronavirus, el mayor número registrado hasta ahora en una sola jornada, y el total de fallecidos causados por la pandemia llega a 8.536.

La cifra de contagios presentó un aumento de 10.503, que también representa la mayor escalada desde el pasado 26 de febrero, cuando se registró en el país el primer caso, con lo que el total se eleva a 125.218.

Las cifras se conocen el mismo día en el que la Justicia mantiene el fallo que obliga al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha publicar su test del coronavirus para saber si ha pasado la enfermedad. Bolsonaro se niega y mantiene que es un asunto de carácter privado.

El recién ministro de Salud, Nelson Teich, admitió en rueda de prensa que, frente a esa situación, su despacho entiende la “necesidad” de que en algunas ciudades del país sea necesario aplicar medidas de confinamiento total, como ya ha sucedido en cuatro municipios del estado de Maranhao (noreste).

"Todavía tenemos una curva ascendente", señaló Teich al expresar su apoyo a una medida extrema que rechaza abiertamente el presidente Jair Bolsonaro, quien ha censurado todo tipo de reclusión y defiende una vuelta inmediata "al trabajo" para reducir el impacto económico del coronavirus.

El confinamiento también será adoptado en los próximos días en Belem, capital del estado amazónico de Pará, y en algunos barrios de Salvador, capital del estado de Bahía, también en el noreste, una de las regiones en que más ha avanzado la pandemia en este país de 210 millones de habitantes.

Asimismo, se estudia aplicar medidas rigurosas para restringir aún más la circulación de personas, ya limitada en todo el país, en ciudades del estado de Pernambuco, también en el noreste, y en Río de Janeiro, que está al borde de un colapso hospitalario.

Según Teich, dada la vasta extensión del territorio brasileño, las medidas de prevención deberán ser establecidas de acuerdo a la incidencia que la crisis sanitaria tenga en cada región, pues hay grandes diferencias entre cada uno de los 27 estados del país.