Cientos de jóvenes portugueses llenan cada día Rua da Oura en Albufeira sin protegerse del coronavirus

Las autoridades lusas ponen cada noche docenas de multas a grupos de estudiantes de diferentes países en viajes de fin de curso

Un momento de la intervención de la policía ayer en Albufeira
Un momento de la intervención de la policía ayer en AlbufeiraLa RazónTwitter

Portugal se está enfrentando a una nueva normalidad fuera de lo común con los casos que no terminan de comenzar una curva de bajada significativa. La apertura de las fronteras pactada por la Unión Europea permite que los turistas puedan acceder a tierras lusas, pero la situación se ha vuelto insostenible en algunas partes del país. En uno de los lugares más turísticos, el Algarve, la ciudad de Albufeira se ha llevado la peor parte con cientos de jóvenes consumiendo alcohol diariamente en la “calle de los bares”, Rua da Oura. Las fuerzas de seguridad alertan del riesgo de esta práctica.

La Guardia Nacional Republicana (GNR) ha presentado sólo este fin de semana, docenas de multas administrativas a personas y a establecimientos en Albufeira, todas violaciones de las normas sanitarias impuestas por la pandemia del coronavirus. La Agencia Lusa informa que la noche del domingo las autoridades policiales tuvieron que intervenir y disolver a cientos de jóvenes de distintas nacionalidades que se encontraban bebiendo en la calle, en la conocidísima Rua da Oura. Todos los episodios incluyen no mantener la distancia de seguridad o la ausencia de mascarillas.

“Se plantearon varios delitos administrativos a decenas de personas por el consumo de bebidas alcohólicas y a los propietarios de establecimientos que operaban fuera de las horas legalmente autorizadas”, le dijo una fuente del GNR a la agencia de noticias portuguesa. Lo que si se sabe es que las transgresiones son diarias y el alcalde de ALbufeira, José Carlos Rolo, explicó que intentarán reforzar la sensibilización sobre la pandemia y hablar con los propietarios de los establecimientos nocturnos para evitar erradicar esa práctica. Según Rolo se trata de concentraciones anormales de gente que “”han sido principalmente extranjeros jóvenes que están en viajes” por haber terminado el curso, “en su mayoría holandeses. Supongo que las reglas y recomendaciones en los Países Bajos son diferentes de las vigentes en Portugal y que los jóvenes no usan máscaras y no respetan las reglas de distancia, debido a la falta de conocimiento”.