Von der Leyen nombra a un nuevo capitán para el Brexit comercial

Dombrovskis asume la poderosa cartera de Comercio y McGuinness será la comisaria de Finanzas en la recta final de las conversaciones con Londres

La presidenta del ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, ha resuelto con rapidez la remodelación del ejecutivo comunitario después de que el representante irlandés, Phil Hogan, tuviera que dimitir por no haber respetado las normas de confinamiento para luchar contra el coronavirus. El letón Valdis Dombrovskis, que había asumido de manera interina la cartera de Comercio, ve reforzada su posición en el ejecutivo comunitario ya que se seguirá encargando de esta labor en un momento especialmente delicado. De esta forma, Von der Leyen evita cualquier vacío de poder en una cartera que tiene, entre otras tareas, las relaciones comerciales tras el Brexit o intentar enmendar la maltrecha relación con EE UU, después de que en las últimas semanas haya comenzado un cierto deshielo con la rebaja de las tarifas arancelarias en algunos productos.

Además, Dombrovskis mantiene su puesto como uno de los vicepresidentes ejecutivos de la Comisión Europea y seguirá supervisando de manera general las carteras económicas. En una vuelta de tuerca, el ex primer ministro letón será el representante del ejecutivo comunitario en las reuniones del Eurogrupo, el foro de los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro.

A cambio de este movimiento, la irlandesa Mairead McGuinnes se encargará de una antigua tarea de Dombrovkis: los servicios financieros. Así, Irlanda pierde una cartera de gran importancia para sus intereses nacionales ya que sería uno de los países más dañados en términos comerciales ante un posible Brexit caótico el 31 de diciembre, pero este daño ha sido amortiguado ya que los servicios financieros son uno de los aspectos más importantes en las relaciones con Londres.

Se había especulado con hasta qué punto Dublín podía ser castigada por Von der Leyen ya que el Gobierno irlandés presionó para la dimisión de Hogan, dejando a Von der Leyen ante una difícil tesitura.

El Gobierno irlandés propuso dos candidatos, un hombre y una mujer, tal y como había solicitado la política alemana. El rechazado ha sido Andrew McDowell, vicepresidente del Banco Europeo de Inversiones. Con este cambio, el nuevo ejecutivo comunitario que arrancó hace nueve meses contará con 14 hombres y 13 mujeres, acercándose a la promesa de una Comisión paritaria.

Ahora corresponde a las capitales y a la Eurocámara aprobar a los candidatos. En el caso del Parlamento Europeo los aspirantes deben pasar por una audiencia sobre sus posibles conflictos de interés, conocimiento de la materia y prioridades durante su mandato. La pandemia y las dificultades para mantener reuniones presenciales dificultan el proceso, pero la Eurocámara está intentando encontrar una solución.

A Dombrovskis le espera una tarea ingente. Cuándo aún se desconoce quién será el nuevo inquilino de la Casa Blanca, el político letón debe intentar calmar las aguas en ámbitos tan peliagudos como los aranceles sobre el aluminio, el conflicto Airbus y Boeing o el bloqueo en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Además, las consiguiente ratificaciones nacionales del acuerdo comercial con Mercosur que incluye los intercambios con Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay se están encontrando todo tipo de obstáculos con la oposición de miembros tan importantes como Francia y Alemania. A su vez, también resulta de vital importancia solventar las tensiones con China para intentar concluir un acuerdo de inversiones. Tras la llegada de Trump a la Casa Blanca y su “America First”, la UE ha hecho de libre comercio una de sus señas de identidad tras las rúbrica de acuerdos con potencias como Canadá o Japón.

En el ámbito económico, Von der Leyen mantiene la misma fórmula que durante la Comisión presidida por su predecesor, Jean-Claude Juncker. En el anterior mandato, Dombrovskis también era vicepresidente económico y supervisaba la labor del comisario francés Pierre Moscovici para conseguir el equilibrio entre la ortodoxia fiscal defendida por el letón y la mayor flexibilidad del francés. En la actualidad se mantiene el mismo tándem halcón-paloma y Norte-Sur (esta vez con el italiano Paolo Gentinoli) y de ahí que Dombrovskis siga representando a la Comisión en el Eurogrupo cuya presidencia pasará a manos irlandesas, Paschald Donohoe, en la próxima reunión de esta semana.

De esta forma, Irlanda mantiene tres suculentos puestos económicos ya que también cuenta con el economista jefe del BCE, Philip Lane, ex gobernador del Banco de Irlanda. Una envidiable posición si tenemos en cuenta que la agresiva fiscalidad irlandesa y su oposición a iniciativas como la tasa Google, si bien le hace conseguir algunos importantes aliados, también ocasiona inquietud en algunas capitales.

Según han explicado los portavoces comunitarios, aunque Dombroskis será el representante en los Eurogrupos, McGuinnes participará en aquellas reuniónes de los ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin) en las que se decidan asuntos relacionados con su cartera.