El ministro de Exteriores de Irán cancela su viaje a España

Mohamed Javad Zarif ha alegado motivos de salud en medio de una protesta diplomática en Alemania por la ejecución de Navid Afkari, un campeón de lucha libre iraní

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohamed Javad Zarif, canceló este fin de semana la visita que tenía prevista a España para mañana miércoles alegando motivos de salud, han informado fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación.

Según informa Europa Press, Zarif tenía previsto viajar a Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y España esta semana, una gira diplomática que iba a coincidir con el intento de Estados Unidos en la ONU de restaurar todas las sanciones contra Irán que estaban suspendidas. España iba a formar parte de este viaje pese a no ser uno de los países que fraguaron el acuerdo de 2015 para detener limitar el programa nuclear iraní.

De acuerdo con fuentes de la Embajada iraní, consultadas por LA RAZÓN, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, “canceló su viaje a España por una enfermedad”. Según las mismas fuentes, “su médico le sugirió que de momento no debería viajar al extranjero”.

No obstante, los medios alemanes han informado de que se cancelaba el viaje a Berlín, en medio de una protesta diplomática por la ejecución de Navid Afkari, un campeón de lucha libre iraní ajusticiado el sábado tras ser condenado por asesinato.

Alemania, que ostenta la presidencia de turno de la UE, ha emitido un comunicado en el que condena una ejecución que se ha llevado a cabo “pese a las protestas y las peticiones de suspensión internacionales”, expresa sus dudas sobre la legalidad del juicio y avisa de que se toma muy en serio las denuncias de que el Afkari confesó el asesinato del que se le acusaba bajo tortura.

El comunicado revela que Alemania hizo “repetidos esfuerzos diplomáticos al más alto nivel” para intentar suspender la condena. Por su parte, la diplomacia europea ha condenado este lunes en los términos más fuertes" la ejecución del ciudadano iraní, una condena a la que se ha sumado España.

La respuesta iraní ha consistido en convocar al embajador alemán en Teherán para protestar por considerar que Alemania se ha inmiscuido en sus asuntos internos y procedimientos judiciales.

Injerencia europea

Lo cierto es que ayer Irán denunció injerencias europeas por las críticas a la ejecución del atleta iraní. Según recoge la agencia EFE, el vicepresidente del Poder Judicial de Irán, Ali Baqeri Kani, exigió a las embajadas europeas que “acaten la cortesía diplomática y no difundan mentiras como si fueran un grupo de oposición”.

En concreto, el Ministerio de Exteriores de Irán convocó al embajador alemán en Teherán, Hans-Udo Muzel, al considerar “la acción diplomática poco convencional de la Embajada de Alemania como una injerencia en los asuntos internos del país”.

Según un comunicado de Exteriores, esta injerencia en las leyes y procedimientos judiciales de Irán “no es en modo alguno aceptable ni tolerable” y se espera que la Embajada de Alemania reconozca “los límites de sus deberes diplomáticos y no los sobrepase”.

Esta protesta se produjo un día después de que la cuenta oficial de Twitter de la Embajada alemana en Teherán publicara una serie de mensajes de condena a la ejecución de Afkari.

Afkarí, de 27 años y ejecutado el pasado sábado, fue detenido junto a sus dos hermanos en agosto de 2018 durante unas manifestaciones en la ciudad meridional de Shiraz que estallaron en protesta por la mala situación económica en Irán y la devaluación de la moneda nacional.

Posteriormente fue condenado a la pena capital por el asesinato de un guardia de seguridad de una compañía de agua, pero hay sospechosas de que la confesión fue obtenida bajo torturas.

Los dos hermanos del ahorcado han sido sentenciados en este caso a 54 y 27 años de cárcel.

Este caso ha movilizado a organizaciones de derechos humanos y al mundo de deporte, mientras que las redes sociales se han inundado de críticas: primero a la condena y, luego, a la ejecución.

El Comité Olímpico Internacional (COI) aseguró el sábado estar “impactado” por la ejecución del luchador y lamentó que no se tuvieran en cuenta “las súplicas de atletas de todo el mundo”.