La segunda ola desborda Estados Unidos

Supera los doce millones de contagios y se prevén medio millón de muertes hasta marzo. Pfizer pide autorización para distribuir su vacuna en diciembre a los grupos más vulnerables

Mural en honor a las víctimas de la covid en Nueva YorkJUSTIN LANEEFE

La segunda ola del coronavirus en EE UU avanza imparable. En total son ya doce millones de contagios, más de 100.000 diarios durante los últimos 7 días, 198.500 el pasado viernes. Hay más de 82.178 personas hospitalizadas. El 20 de noviembre murieron 1.862 personas, el día anterior 1.971, y el 18, 1.869. La media de fallecimientos semanal es de 1.412: para encontrar números más altos hay que viajar hasta el pasado 15 de mayo; no ha dejado de crecer desde el 7 de octubre.

El porcentaje de análisis que resultan positivos oscila entre el 10 y el 20%. De mantenerse las medidas de contención y profilaxis observadas hasta ahora los modelos de varias universidades pronostican cerca de medio millón de muertos para el 1 de marzo. Uno no demasiado apocalíptico, el de la Universidad de Washington, estima un total de 470.974 fallecidos. De aliviarse las prohibiciones la cifra podría escalar hasta los 653.000 muertos. Todo esto sucede mientras los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, los CDC por sus siglas en inglés, han recomendado a los americanos que suspendan las reuniones más allá de la familia nuclear con ocasión de las celebraciones del Día de Acción de Gracias. Uno de sus directivos, Erin Sauber-Schatz, ha comentado que «la forma más segura de celebrar el Día de Acción de Gracias este año es en casa con los miembros de su hogar».

Todo esto sucede al mismo tiempo que la farmacéutica Pfizer pedía oficialmente a la FDA la autorización para su vacuna, que podría demorarse un mes y comenzar a distribuirse a mediados del mes de diciembre. La farmacéutica espera poder administrar vacunas a no menos de 20 millones de personas durante las últimas semanas del año, comenzando por los 17 millones de profesionales sanitarios en primera línea de fuego y varios millones de ancianos en residencias.

Para el mes de abril se espera que la vacuna empiece a distribuirse de forma masiva. Algo similar podría suceder con la vacuna de Moderna, cuyos responsables todavía no han presentado la petición ante las autoridades, aunque se espera que lo hagan en los próximos días. Como nota llamativa cabe señalar que ha trascendido que hace unos meses la estrella del country, Dolly Parton, donó un millón de dólares al desarrollo inicial de la vacuna de Moderna. Este dinero fue el germen de la Dolly Parton Covid-19 Research Fund, esencial para financiar las primeras fases de la vacuna. Como le explicó al «New York Times» Mark Denison, profesor de patología, microbiología e inmunología en el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville, y director del proyecto, el dinero de la compositora de la seminal «Jolene» «nos ayudó a desarrollar la prueba que usamos para demostrar primero que la vacuna Moderna da una buena respuesta inmunológica».

Como nota igualmente colorista, aunque obviamente negativa, destaca la noticia de que el hijo mayor del presidente Donald Trump, Donald Trump Jr., ha dado positivo. Su caso se suma al del propio presidente, su esposa Melania, su hijo Barron Trump, y a muchos de los principales funcionarios de la Casa Blanca.

Sin olvidar a miembros del legislativo como el republicano Rick Scott. En un comunicado Scott ha comentado que se siente bien y que apenas tiene «síntomas muy leves». También ha pedido a sus conciudadanos que «tengan cuidado y hagan lo correcto para protegerse a sí mismos y a los demás».