Brexit: Londres y Bruselas seguirán las negociaciones pese a sus diferencias

Johnson y Von der Leyen han dado instrucciones a sus negociadores jefe para volver a reunirse mañana en Bruselas

Boris Johnson y Ursula von der Leyen
Boris Johnson y Ursula von der Leyen FOTO: Twitter La Razón

El primer ministro británico, Boris Johnson, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, acordaron este sábado proseguir las negociaciones para un acuerdo pos-Brexit, pese a reconocer las “diferencias significativas” que todavía separan a las partes.

Bruselas y Londres se agarran a un clavo ardiendo. Después de que los equipos negociadores del Brexit arrojaran la toalla este pasado viernes, una llamada de teléfono ayer entre la presidenta del ejecutivo comunitario, Úrsula von der Leyen y el primer ministro británico, Boris Johnson, no ha conseguido obrar el milagro pero ha permitido que Reino Unido y los Veintisiete se den una última oportunidad.

El primer ministro británico, Boris Johnson, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, acordaron este sábado proseguir las negociaciones para un acuerdo pos-Brexit, pese a reconocer las “diferencias significativas” que todavía separan a las partes.

Ante el avance imparable de las manecillas del reloj, el negociador europeo Michel Barnier y el británico, David Frost, vuelven hoy al ruedo de las negociaciones en la capital comunitaria. Después de 48 horas de nuevos contactos, Von der Leyen y Johnson volverán a hablar mañana por la noche y se espera que sea la conversación definitiva.

Downing Street ya había anunciado sus intenciones de volver a incluir mañana la parte del proyecto de Ley de Mercado Interior que viola en acuerdo de divorcio firmado con los socios europeos y que fue enmendado por la Cámara de los Lores. Si Johnson no rectifica y sigue su huida hacia delante horas antes de hablar con la presidenta del ejecutivo comunitario se da por seguro que todas las esperanzas estarán rotas. En ese escenario, Reino Unido y los Veintisiete amanecerán el próximo 1 de enero de 2021 como dos bloques económicos diferenciados y todos sus intercambios de bienes estarán sujetos a las normas de cuotas y tarifas de la Organización Mundial del Comercio.

Si bien en los últimas semanas ha habido avances, los tres puntos de discordia –competencia desleal, pesca, y gobernanza- siguen abiertos.

“Al tiempo que reconocemos estas serias diferencias, acordamos que debería realizarse un esfuerzo suplementario por parte de nuestros equipos negociadores para evaluar si pueden resolverse”, señalaron ambos en un comunicado conjunto.

Johnson y Von der Leyen indicaron que han dado instrucciones a sus negociadores jefe para volver a reunirse mañana en Bruselas.

Más de una hora al teléfono

La responsable comunitaria y el jefe del Gobierno británico hablaron este sábado durante más de una hora, después de que ayer las conversaciones en Londres se suspendieran ante la constatación de la falta de progresos.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hablando por teléfono
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hablando por teléfono FOTO: UNIÓN EUROPEA

En su llamada de hoy, ambos saludaron los “progresos que se han hecho en muchas áreas”, pero al mismo tiempo recordaron las “diferencias significativas” que persisten en tres aspectos: las garantías de competencia justa, la gobernanza del acuerdo y la pesca.

“Un acuerdo no es factible si estos temas no se resuelven”, subrayaron ambos en el comunicado.

“Veremos si hay una forma de avanzar. El trabajo continúa mañana”, escribió en Twitter tras difundirse el comunicado el negociador jefe de la UE, Michel Barnier.

En las últimas semanas, el acceso de los pescadores europeos a los caladeros británicos en las mismas condiciones que en la actualidad han encendido los ánimos hasta el punto de que Francia ha amenazado con vetar el acuerdo si Barnier va demasiado lejos.

Después de apurar hasta el máximo el mandato negociador otorgado por los Veintisiete, Barnier decidió el viernes volver a Bruselas y esperar el impulso político definitivo.

De momento, tan sólo ha conseguido unos días de prórroga.