Keiko Fujimori azuza el “fraude” ante el temor a perder la Presidencia como en 2016

La diferencia entre los dos candidatos es de apenas 75.000 votos mientras falta por contar las papeletas del interior del país y la de los peruanos en el extranjero

Seguidores de la candidata presidencial Keiko Fujimori protestan contra el supuesto fraude electoral que ha denunciado su lideresa
Seguidores de la candidata presidencial Keiko Fujimori protestan contra el supuesto fraude electoral que ha denunciado su lideresaMartin MejiaAP

El eufemismo hípico se queda corto en las elecciones presidenciales de Perú, donde Pedro Castillo y Keiko Fujimori aún se disputan el triunfo a última hora de este martes por apenas 0,45% de diferencia -unos 75.000 votos-, y con menos del 5% de las actas por contabilizar según los cómputos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

Los votos que falta por sumar son, fundamentalmente, de las zonas más rurales y selváticas de la nación andina, donde la logística hace más lento el proceso, y de algunos países del extranjero. Desde el lunes, el candidato de la izquierda radical Pedro Castillo, de 51 años, tomó la delantera cuando el sufragio más alejado de la capital comenzó a ser contado.

En las zonas del interior se calcula que el apoyo a Castillo ronda el 80%, mientras que en el extranjero arrasaría Fujimori entre quienes hayan asistido de entre casi un millón de electores expatriados -se calcula lo hizo un tercio-, pero cuyos resultados pueden tardar varios días en procesarse.

La tarde del lunes en Lima, la candidata Keiko Fujimori, de 46 años, denunció un “fraude sistemático” en el balotaje, al señalar una serie de presuntas irregularidades que atribuye al partido Perú Libre de su rival.

“Hemos notado que ha habido una estrategia para distorsionar o dilatar los resultados que reflejen la voluntad popular, me refiero a la impugnación de actas (...) La mayoría de estas impugnaciones tratan de evitar que las actas que tienen mayor votación para Fuerza Popular se contabilicen”, dijo la hija del expresidente Alberto Fujimori.

La candidata igual se mostró optimista “porque una vez que se den a conocer las nuevas actas de votación, el resultado se va a emparejar”. Reiteró que vigilarán el conteo de votos pues “no estamos preocupados por nuestra candidatura, se trata de defender el futuro de nuestro país”.

Pedro Castillo respondió minutos después afirmando que será “el primero en hacer respetar la voluntad del pueblo peruano”. El postulante hizo un llamado a esperar los resultados definitivos en paz, con tranquilidad y cordura.

Por su parte, y sin referirse a los señalamientos de Fujimori, la ONPE resaltó que la Misión de Observadores de la Unión Interamericana de Organismos Electorales reconoció que el proceso electoral “fue organizado de manera correcta y exitosa de acuerdo con los estándares nacionales e internacionales”.

El presidente interino del país, Francisco Sagasti, ha dicho que “los resultados que tenemos hasta el momento son una clarinada de alerta, un claro y firme llamado a la reconciliación y a la unidad nacional”.

Votos y tiempos

A las denuncias de presunto fraude se suman algunas irregularidades señaladas en actas electorales. Las “actas observadas” deberán ser validadas por jurados electorales especiales (JEE) –o en última instancia por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE)– antes de contabilizarlas para los respectivos candidatos. Hasta ahora, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha dado cuenta de 1.303 actas observadas enviadas a los JEE, que recogieron más de 300.000 votos (incluyendo blancos y nulos).

Las circunscripciones electorales con mayor cantidad de actas disputadas son las que favorecen a Keiko Fujimori, según el conteo rápido de Ipsos Perú. Las reclamaciones fueron interpuestas principalmente por el partido de Castillo.

Las causales para apartar un acta hasta que sea evaluada son: errores materiales, como en los números consignados; actas ilegibles, con borrones o enmendaduras; información incompleta; falta de datos o ausencia de las firmas exigidas de los miembros de mesa. El resultado de esas resoluciones puede también ser apelado, lo cual retrasará el conteo algunos días más.

Por otra parte, se prevé que sea este miércoles cuando todas las actas del exterior hayan sido derivadas a la ONPE, en Lima.

Los resultados electorales hasta ahora parecen confirmar las estimaciones de los sondeos a pie de urna que el domingo por la noche hizo la encuestadora Ipsos, que predijo la victoria de Castillo por 0,4%. Hasta la fecha, ese conteo rápido nunca ha fallado a la hora de adelantar al ganador de una elección en Perú.

Las elecciones de 2021 han estado marcadas por la baja participación electoral, en medio de un escenario de pandemia y desafección política. En la primera vuelta del pasado 11 de abril, casi el 30% de peruanos no acudió a las urnas, superando cifras de las últimas décadas. En el balotaje, al 92,92% de actas contabilizadas por la ONPE, el ausentismo se reduce a un 23%.

Es la primera vez, en al menos los últimos 20 años, que la segunda vuelta muestra mayor participación. Algunos analistas asumen que es el resultado de la intensa campaña hecha para movilizar votantes que detuvieran el avance del radical Pedro Castillo, cuyas promesas han incluido la expulsión de migrantes y la estatización de sectores de la economía, además de conceptos retrógrados con respecto a los derechos civiles de personas LGBTI, y coqueteos con la izquierda radical del continente.

El dólar se dispara

A las expectativas y la incertidumbre por el resultado electoral, hay sectores que comienzan a tener certezas de que Pedro Castillo terminará alzándose con la victoria. Y la economía ha comenzado a reflejarlo. El precio del dólar se mantiene al alza y llegó a un nuevo máximo histórico, al alcanzar 3,985 soles por cada divisa según el Banco Central.

“Si Castillo es confirmado como presidente electo, creemos que el banco central estaría a prueba con el cambio de régimen, probablemente enfrentando una fuga de capitales tras el resultado de las elecciones”, dijo JPMorgan en una nota de análisis citada por Reuters. “Si la candidata de la continuidad del régimen (Keiko) Fujimori termina ganando (...) esperamos que las condiciones financieras se normalicen a pesar de los desafíos políticos que se avecinan en un escenario de sociedad muy polarizada”, añadió.