La dinastía Trump, un año después de abandonar la Casa Blanca

El ex presidente prepara desde su refugio en Mar-a-Lago su vuelta como candidato presidencial en 2024

Donald y Melania Trump, a su llegada al resort de Mar-a-Lago (Florida)
Donald y Melania Trump, a su llegada al resort de Mar-a-Lago (Florida) FOTO: CARLOS BARRIA REUTERS

Desde que el presidente de EE UU, Joe Biden, tomara posesión del cargo el 20 de enero de 2021 y su predecesor, Donald Trump, se viera obligado a abandonar la Casa Blanca, muy poco o, más bien, casi nada se ha sabido del clan familiar neoyorkino. Aunque los rumores de su futuro regreso siguen estando presentes y esa realidad se ve más posible que nunca.

Trump apuró hasta el último minuto su mandato con la esperanza de no ponerle fin, y tras su particular batalla de alegaciones contra fraude electoral para seguir aferrándose al poder. Ante la época de mayor incertidumbre que se ha vivido en Estados Unidos durante su historia reciente, con un país más dividido que nunca, los demócratas volvieron a retomar el poder en Washington, dejando a la saga familiar de los Trump con pocas opciones de quedarse en la capital estadounidense.

Para la familia Trump al completo, volver a Nueva York tampoco era una opción factible después del ambiente caldeado por la extrema división partidista y los odios despertados por las ideologías más radicales del país. Las grandes ciudades son, en su mayoría, demócratas y el ejemplo más claro se encuentra precisamente en la Gran Manzana.

Aunque Trump construyó gran parte de su imperio y la sede de sus negocios en la ciudad de los rascacielos, por sus calles ya no es bienvenido. Su tumultuoso paso por la más alta esfera política del país ha dejado en los neoyorquinos un mal sabor de boda.

Con ese panorama, su nueva zona de confort no podía ser otra que Florida. Ubicado en Palm Beach, Trump mantiene desde incluso antes de convertirse en presidente de EE UU su particular escondite en Mar-a-Lago, un club exclusivo de más de 10.000 metros cuadrados comprado por el magnate en 1985 y restaurando con habitaciones para invitados, un SPA y un club de golf, entre otras lujosas comodidades.

Al ex presidente se la ha visto muy poco durante este año, pero se le ha visto. Gran parte del tiempo lo ha pasado en Florida y en verano se le ha visto en Bedminster, Nueva Jersey, donde la familia tiene una propiedad, a menudo criticando a su sucesor, Joe Biden, quien ocasionó su derrota electoral. Una de sus últimas apariciones fue justo hace unos días durante una llamada telefónica a un programa de radio, después de que los demócratas perdieran el Estado de Virginia (tradicionalmente conservador, pero en manos liberales desde 2009) en las pasadas elecciones del 3 de noviembre.

Con cada movimiento político a favor de los republicanos, Trump se adjudica la victoria, y promete a su base electoral volver en las elecciones presidenciales de 2024. Lo cierto es que ante el silencio de los miembros de su propio partido, se le considera todavía el líder de los republicanos y esa posibilidad de volver al poder, incluso reforzado, gana más valor con el paso del tiempo. Para ello, será clave volver a usar las redes sociales, pero las suyas propias. Se llamarán “Verdad Social”.

Melania Trump

La ex primera dama Melania Trump
La ex primera dama Melania Trump FOTO: Pablo Martinez Monsivais AP

Aunque a quien no le debe hacer tanta gracia volver a la residencia presidencial es a Melania Trump. De toda la familia, junto a su hijo Barron, fue la que se mantuvo más al margen de la esfera pública, aún siendo la primera dama. En su lugar, Ivanka Trump abarcó, en la práctica, las responsabilidades propias del cargo. La hija predilecta de Trump fue nombrada “asesora principal” de su padre en la Casa Blanca, acompañándole con frecuencia a viajes, ofreciendo discursos y atendiendo actos en su nombre.

Las múltiples polémicas de Trump aislaron a Melania para mantenerse -o mantenerla- lejos de los focos de la prensa. La ex primera dama, que se ganó el apodo del Servicio Secreto “Rapunzel” por no querer abandonar las cuatro paredes de la residencia presidencial, ha optado por permanecer encerrada pero cambiando de escenario: la mansión de Mar-A-Lago.

La última publicación que hizo fue un mensaje de despedida agradeciendo la experiencia de haber sido primera dama durante cuatro años. Etapa en la que se convirtió en la primera en ocupar el cargo sin que el inglés fuera su lengua nativa y la única en haber aparecido desnuda en las revistas. Paradójicamente, también pasará a la historia como una de las más elegantes y bien vestidas en su posición de primera dama. Siempre perfecta.

La ex modelo de origen esloveno, nacionalizada estadounidense, mejoró mucho su inglés y su puesta en escena durante el mandato de su marido, haciendo tímidos (muy breves) discursos al principio, pero extendiéndolos más después, al final de la presidencia, con una imagen mucho más confiada y segura de sí misma. Aunque lo suyo fueron los mensajes a modo de indirecta, como el que optó por llevar impreso en su chaqueta de Zara durante un viaje oficial (“A mí no me importa, ¿y a ti?”).

Sin duda, la prioridad absoluta de Melania ha sido siempre su hijo, Barron Trump, del que no se ha despegado ni un segundo desde que nació. El más pequeño de los hermanos Trump, con 15 años, estudia en la escuela privada Oxbridge Academy, ubicada en el condado de Palm Beach (Florida) y cuya matrícula escolar ronda los 35.000 dólares. Fundada en 2011 por el multimillonario William Koch, hermano de los donantes republicanos Charles y David Koch y conocido recaudador de fondos de las campañas de Trump.

Viviendo en Mar-A-Lago desde principios de año, es decir, desde que se fueron de Washington, a Melania y a Barron se les ha visto durante parte del verano pasar tiempo entre su residencia en Nueva York y en Bedminster. Madre e hijo fueron fotografiados juntos fuera de Palm Beach por primera vez desde que Trump dejara de ser presidente de EE UU. A Melania se la suele ver en la misma ciudad de su marido, pero siempre sola. Manteniendo su propio horario e incluso viajando de manera ocasiones por el país o fuera de él, pero sola.

Ivanaka Trump

Ivanka Trump
Ivanka Trump FOTO: Charlie Neibergall AP

Afincada también en Florida, Ivanka Trump celebró su 40 cumpleaños el pasado 30 de octubre en Miami. Después de Melania, de toda la familia es la que ha tenido un perfil más bajo desde que el mandato de su padre terminara. Aunque hizo una excepción el día de su fiesta, celebrando con un grupo de amigas el cumpleaños con tarta y champán en el Hotel Four Seasons en Surfise, al norte de Miami Beach y muy cerca del apartamento en el que Ivanka vive con su marido, Jared Kushner, y sus tres hijos.

En redes sociales se define como “Esposa, madre, hermana, hija. Asesora de POTUS en creación de empleo, empoderamiento económico, desarrollo de la fuerza laboral y emprendimiento”. Muy activa durante la Administración Trump, Ivanka dejó de publicar contenido en plataformas digitales el mismo día que terminó el mandato de su padre. La última fotografía que compartió fue recibiendo su segunda dosis de la vacuna de covid-19 en mayo, animando a los ciudadanos a recibirla para “terminar con la pandemia y protegernos unos de otros”.

Bajo la sombra de especulaciones sobre sus aspiraciones políticas, los asesores de Ivanka confirmaron en febrero que no tenía pensado desafiar a Marco Rubio y presentarse por senadora de Florida. Pero lo cierto es que se ha adaptado a su nueva vida en Miami, lanzando incluso una firma de inversiones junto a su marido y haciendo alguna aparición pública, como el pasado mes de marzo cuando Ivanka se presentó como voluntaria de una fundación distribuidora de alimentos, aunque de manera muy puntual.

Donald J. Trump

Donald Trump Jr
Donald Trump Jr FOTO: Chip Somodevilla / POOL EFE

Todo lo opuesto está siendo Donald Trump Jr. que, de todos, es el que se mantiene más activo en redes sociales. Muchos lo postulan como el posible sucesor de su padre, por tener un estilo más parecido y unas formas que también le hacen justicia al nombre. Y ahora también por su pareja, “la novia de América”. Conocida por su entusiasmo al ofrecer el discurso durante la Convención Republicana con su famosa frase The best is yet to come (Lo mejor está por llegar), Kimberly Guilfoyle y Donald Trump Jr. conforman el tándem perfecto para liderar las futuras generaciones trumpistas del país.

Los otros hermanos, aunque cercanos, han pasado casi desapercibidos. Eric Trump es más conocido por los encuentros familiares en los que le acompaña su mujer, Lara Trump, y los dos hijos de ambos; y Tiffany Trump, hija del breve matrimonio de Donald Trump con Marla Maples, detonante de la ruptura de su matrimonio con Ivana Trump. La hija menor, Tiffany, nacida en Palm Beach, se comprometió con su novio justo antes de tener que abandonar la Casa Blanca, cuando Biden ya era presidente electo.

Una saga familiar, la de los Trump, a la que todavía le queda mucha guerra por dar.