Julio Borges renuncia a su cargo de ministro de Exteriores de Guaidó y pide reestructurar la oposición

El hasta ahora canciller interino, que en la actualidad reside en Bogotá, abandona el Gobierno de Juan Guaidó

El hasta ahora ministro interino de Exteriores de Juan Guaidó, Julio Borges
El hasta ahora ministro interino de Exteriores de Juan Guaidó, Julio Borges FOTO: ADRIANO MACHADO REUTERS

Julio Borges, el político que se desempeña como ministro de Relaciones Exteriores del gobierno interino de Venezuela respaldado por Estados Unidos, dijo el domingo que dejaría su cargo, debilitando aún más a la oposición apenas semanas después de que fuera derrotada en las elecciones regionales.

Estados Unidos y decenas de países reconocen al gobierno interino de Venezuela, liderado por Juan Guaidó y formado a principios de 2019, y consideran fraudulenta la reelección del presidente Nicolás Maduro en 2018.

El gobierno interino no está sirviendo a su propósito, indicó Borges, cuyas diferencias con Guaido son conocidas, en una conferencia de prensa en línea.

“El gobierno (interino) tiene sentido como instrumento para salir de la dictadura, pero en este momento, a nuestro modo de ver, el gobierno interino se ha deformado”, aseveró Borges.

“En lugar de ser un instrumento para luchar contra la dictadura, el gobierno interino se ha convertido en una especie de... casta”, manifestó.

Borges vive en Bogotá, la capital de la vecina Colombia, donde se le concedió asilo político después de que el gobierno de Maduro lo acusara de formar parte de un complot contra el presidente.

Es miembro del partido Primero Justicia, uno de los cuatro principales partidos de la oposición y parte de la coalición de Guaidó en la Asamblea Nacional.

Ni Primero Justicia ni la oficina de Guaidó respondieron inmediatamente a las solicitudes de comentarios.

Borges anunció que hará oficial su renuncia durante una sesión legislativa el martes y que el gobierno interino debe “desaparecer”.

Sólo debe servir para gestionar los activos estatales con sede en el extranjero, como la refinería estadounidense Citgo, y su estructura política debe ser reajustada, añadió.