África

Así son los Bodi, la tribu de África que celebra la obesidad y convierte en su rey al hombre más gordo

Cada familia designa a un participante en una ceremonia que tiene lugar una vez al año y al ganador, además, le dan la opción de casarse con la mujer más bella del grupo

Los Bodi tienen un día al año donde se realiza un concurso para premiar al que tenga la barriga más voluminosa, quien se convertirá en rey del pueblo
Los Bodi tienen un día al año donde se realiza un concurso para premiar al que tenga la barriga más voluminosa, quien se convertirá en rey del pueblo FOTO: La Razón (Custom Credit)

Con su propio idioma, su propia religión o sus propias costumbres, cada tribu es un mundo diferente. La mayoría, adentradas en la África profunda, maravillan a todos aquellos que se interesan por conocer un poco más de ellos. Alrededor del valle del Omo, Patrimonio de la Humanidad desde hace más de cuarenta años, estos grupos se concentran con frecuencia. En esta zona de Etiopía, en el este africano, están los Mursi, considerados como los más peligrosos del continente, pero existe otra tribu ancestral de moradores seminómadas llamada Bodi, cuya particularidad más destacada es, curiosamente, premiar al miembro más gordo de su población.

Al contrario de lo que ocurre en las decenas de comunidades diferentes que pueblan esa región africana, donde la mayoría de los hombres lucen esbeltos, fibrosos y se admiran esas atractivas peculiaridades, en el caso de los Bodi se hace un verdadero culto a la obesidad masculina, que se toma como símbolo de prosperidad.

Los Bodi tienen un día al año donde se realiza un concurso para premiar al que tenga la barriga más voluminosa, que se convertirá en el rey del pueblo. Los jóvenes de la tribu que van a participar en esta ceremonia ritual arrancan con sus preparaciones de unos tres a seis meses antes de que se produzca la elección. Por supuesto, una dieta hipercalórica para empezar a engordar es la que se marcan, y una de las formas de conseguir esos kilos es hacer una mezcla de la sangre y la leche de una vaca (animal con los que suelen hablar, los tratan como un ser humano más, y hasta les cantan) que acaban consumiendo en grandes cantidades.

El ganador, además, obtiene como recompensa la mano de la joven más bella de la tribu. Curiosamente, las mujeres suelen ser delgadas, muy al contrario que los hombres.
El ganador, además, obtiene como recompensa la mano de la joven más bella de la tribu. Curiosamente, las mujeres suelen ser delgadas, muy al contrario que los hombres. FOTO: La Razón (Custom Credit)

Cada familia designa un participante y deben pasar un periodo de preparación encerrados en su choza, sin poder salir y atravesando un proceso de abstinencia sexual absoluta. El día que se premia al hombre más gordo de la tribu, la aldea se convierte en una fiesta, pues los hombres danzan alegremente moviendo sus redondeces a la vista de todos y nadie se avergüenza de esas tallas y kilos de más que, por otra parte, la población del primer mundo lo ve como un serio problema. Después de la ceremonia, viene la fase de control más estricta, pues los jóvenes son pesados y sus abdómenes son medidos con rigurosidad.

El ganador, además, obtiene como recompensa la mano de la joven más bella de la tribu. Curiosamente, las mujeres suelen ser delgadas, muy al contrario que los hombres.

Una celebración que ha cambiado con el paso de los años

Muchos médicos cooperantes por las zonas pobres de África han sentido curiosidad por esta tribu, encontrando grandes problemas de salud como altos niveles de colesterol o afecciones cardiovasculares, lo que ha hecho que intenten cambiar su cultura.

También, la construcción de la presa hidroeléctrica Gilgel Gibe III que, básicamente, hizo que menguara el flujo del río Omo que abastecía a agricultores y ganaderos de la zona. Inaugurada en 2015, mide alrededor de 240 metros y es la más alta de África, pero aseguró la duplicación de su energía eléctrica, una modificación importante. El gobierno de Etiopía alquiló las áreas próximas a la represa a empresas extranjeras para construir grandes plantaciones de azúcar y algodón.

Algunas comunidades ganaderas se vieron obligadas a migrar a otros lugares para encontrar pastos adecuados, debido a que la agricultura local está atravesando tiempos difíciles. Si bien algunos aldeanos son contratados para trabajar en las plantaciones, la mayoría de los trabajadores en estos campos proceden de afuera del valle del Omo. Ello relacionado a que algunas tribus originarias del lugar fueron arrancadas de sus tierras y reubicadas en otros lugares.