Así liquidan mercenarios chechenos de Kadirov a la resistencia del Batallón Azov en Mariupol

Rusia asegura que más de mil soldados ucranianos se han rendido en una acería en la ciudad asediada, donde las tropas del Kremlin controlan grandes parte de esta localidad

Los combatientes liderados por el líder checheno Ramzan Kadirov están peleando cuerpo a cuerpo con miembros de la resistencia del Batallón Azov en la ciudad de Mariupol. En este vídeo se aprecia como mercenarios que luchan junto a las tropas rusas en el este de Ucrania entran en una fábrica de la zona industrial de Aosvstal y disparan a tropas ucranianas.

En Mariupol tiene actualmente su bastión el Batallón Azov, una fuerza de choque integrada en la Guardia Nacional de Ucrania. Su líder es Andriy Biletsky, quien ha prometido resistir en esta ciudad portuaria como hiciera en 2014, cuando sus hombres lograron expulsar a las fuerzas prorrusas durante la arremetida de los rebeldes de Donetsk en la región del Donbás.

Combatientes escuchan al líder checheno Kadirov en Chechenia en una foto de archivo
Combatientes escuchan al líder checheno Kadirov en Chechenia en una foto de archivo AP

Kadirov ha dicho en las últimas que más de 1.000 soldados de la Marina ucranianos se habían rendido en Mariupol e instó a las fuerzas restantes refugiadas en la acería Azovstal a rendirse, una información lanzada también desde Moscú. “En la ciudad de Mariupol, en la zona de la metalúrgica Ilichi (...) depusieron las armas y se entregaron prisioneros 1.026 militares ucraniano de la 36 brigada de infantería de marina”, ha anunciado el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Ígor Konanshenkov.

Las autoridades de Ucrania no han confirmado la información, pero creen que el ejercito ruso al mando del general Alexander Dvornikov ha decidido utilizar bombas de vacío para demoler los sótanos de planta siderúrgica Azovstal, donde están reducidos los miembros del regimiento Azov.

La televisión rusa ha mostrado imágenes de marines ucranianos entregándose el martes en la acdría de Illich Iron, muchos de ellos heridos. No está claro a qué planta (Azovstal o Illich Iron and Steel Works) se refería Kadirov cuando habló de los 1.000 soldados rendidos. De momento, desde Kiev se guarda silencio.

“Dentro de Azovstal en este momento hay alrededor de 200 heridos que no pueden recibir asistencia médica”, dijo Kadirov en su publicación. “Para ellos y todos los demás sería mejor terminar con esta resistencia inútil y volver a casa con sus familias”.

Kadirov es el gran líder de las fuerzas chechenas y también es el gran muftí del país. En su haber tiene cientos de personas asesinadas tanto dentro de Chechenia como en otros países luchando a favor de los intereses del Kremlin. Se le considera un traidor al cambiar de bando y convertirse en el principal abanderado de las pretensiones “reunificadoras” de Putin para volver a crear una Rusia imperial al estilo soviético.

Kadirov inició su ascenso hacia el poder en 2004 tras la muerte de su padre, el entonces presidente checheno Akhmad Kadirov, quien falleció en un atentado en un estadio en Grozni.

Los soldados chechenos han adquirido con los años la fama de desplegar una inusitada brutalidad y crueldad en sus intervenciones. Haciendo uso de su propio ejército privado y de una fuerza militar de entre 3.000 y 5.000 efectivos llamados “kadyrovtky”, Kadirov ha sistematizado el acoso, la detención, la tortura y el asesinato de periodistas, activistas y opositores (así como de sus familiares) para hacer cumplir su voluntad.

Mariupol es en estos momentos el objetivo número uno del Kremlin. En la ciudad quedan unos 100.000 habitantes que no han podido escapar del asedio. El alcalde Vadym Boichenko ha dicho que podrían haber muerto desde el inicio de la guerra más de 20.000 personas dentro de esta localidad. Viven en condiciones durísimas, escondidos en sótanos, tratando de escapar de las bombas pero también de los disparos de los prorrusos de Donetsk y de los soldados de Moscú.

Dvornikov, el general ruso al mundo

La la inteligencia militar británica cree que el nombramiento por parte de Rusia del general del ejército Alexander Dvornikov como comandante de la guerra de Ucrania representa el intento del país de centralizar el mando y el control.

La incapacidad de Rusia para cohesionar y coordinar la actividad militar ha obstaculizado su invasión de Ucrania hasta la fecha, tuiteó el Ministerio de Defensa del Reino Unido en un boletín regular.