Judith Rowbotham: “Carlos III tendrá que cumplir lo que dice, y no sólo pontificar”

La experta británica Judith Rowbotham asegura que la gente solo le seguirá apoyando al nuevo monarca si “es visto como un representante de los valores y la cultura del Reino Unido”

El rey Carlos III
El rey Carlos III FOTO: Gregorio Borgia AP

¿Cómo reinará Carlos III?. Es la gran pregunta que muchos británicos se están haciendo en los últimos días. ¿Introducirá alguna reforma en la Casa Real británica? ¿Seguirá la estela de su madre la difunta reina Isabel II? ¿Caerá en la tentación de intentar intervenir en política como ha hecho alguna vez en el pasado? Los expertos no auguran una revolución en la monarquía británica, y menos aún con un monarca tan apegado a las tradiciones como Carlos III. Sin embargo, tal y como explica a LA RAZÓN Judith Rowbotham, profesora de derecho constitucional en la facultad de Derecho de la Universidad de Plymouth, el nuevo jefe del estado tiene ante sí retos mayúsculos.

¿Podría Carlos III transformar la institución y su impacto en la sociedad británica?

El nuevo rey ya ha señalado que tiene la intención de trabajar para actualizar la institución de la monarquía, para asegurar que -en el futuro de su reinado- sea “apta para el propósito de la misma”, tanto por su apariencia como por su valor a los ojos de su pueblo. Su madre dijo en 1992 que era bueno que tanto las personas como las instituciones reciban críticas, y ese fue un mensaje que él ha asumido. Es evidente que es consciente, como indicó en su primer discurso como rey, en la noche del 9 de septiembre, de que no basta con adoptar una retórica de servicio. Tiene que cumplir lo que dice, y no sólo pontificar.

¿Qué visión tiene Carlos III de una monarquía moderna?

Carlos III reconoce que el monarca debe ser visto como alguien accesible y dispuesto a escuchar a su pueblo, pero también es conscientes de que las nuevas tecnologías pueden ser usadas con éxito para poner en práctica esa accesibilidad. Sin embargo, cree claramente que es importante, especialmente en un momento de incertidumbre y tensión social como éste, que tanto él como los miembros de alto rango de la familia real viajen a las naciones que componen el Reino Unido, y que se vea que valoran su cultura y su contribución a la Unión que constituye Reino Unido e Irlanda del Norte. El tiempo dirá cómo afectará a las expectativas y a los afectos de la sociedad británica en su conjunto.

¿Qué sensaciones le da el rey en sus primeros discursos?

Carlos III ha demostrado en los últimos años y en sus discursos como rey en los últimos días que entiende perfectamente que la institución de la monarquía seguirá siendo apoyada por la gente solo si el titular del trono es visto como un representante de los valores y la cultura del Reino Unido. Su capacidad de flexibilidad en la respuesta será crucial para conservar el apoyo popular, tanto para él como para la monarquía. Pero ha empezado bien.

¿Cuáles son los puntos fuertes y las debilidades del nuevo rey?

Uno de sus puntos fuertes es, sin duda, que, como príncipe de Gales, se ha estado entrenando conscientemente para ser rey durante casi 70 años, y durante ese aprendizaje tuvo el ejemplo de su madre para aprender muchas cosas. En los últimos años, Carlos ha demostrado que tiene voz propia, al aconsejarla y representarla en las ocasiones ceremoniales, en las que su visión personal de una monarquía moderna ha salido a relucir. El nuevo monarca está bien preparado para su nuevo papel como portador del trono. Es un hombre culto e inteligente que entiende los problemas a los que se enfrentan actualmente tanto el Reino Unido como los países de la Commonwealth. Su reto (y tal vez su debilidad) consistirá en cumplir con su función constitucional evitar meterse en la política de los partidos políticos -o que se vea que la evita- y, al mismo tiempo, cumplir con su deber de escuchar, aconsejar y advertir a los primeros ministros, presentes y futuros. Por lo demás, aún no conocemos realmente sus debilidades.

¿Pero sí que tuvo debilidades como príncipe de Gales?

Lo que se percibe como debilidades en su papel como príncipe de Gales no tienen porqué trasladarse a su papel como rey. En su discurso del viernes por la noche, Carlos III ya reconoció su conciencia de la necesidad de cambiar. Por lo demás, solo el tiempo puede decirlo.

¿Qué espera del reinado de Carlos III?

Habrá cambios. El rey Carlos III quiere establecer una conciencia pública de una Familia Real más pequeña, pero efectiva. Al final del reinado de la difunta reina Isabel II, el balcón del Palacio de Buckingham podía parecer muy concurrido por los miembros de la Familia Real que Isabel II consideraba con afecto y quería tener con ella en esos momentos. Sin embargo, en el último año de su vida, cuando hizo hincapié en la continuidad de la monarquía, mostrando sólo a su heredero inmediato, su nieto el príncipe Guillermo y su bisnieto el príncipe Jorge, señaló su apoyo al deseo de cambio de su hijo. Pero ese cambio pretende garantizar la continuidad de la monarquía como institución, porque puede adaptarse y lo hará. La continuidad, si tiene éxito, no consiste en el estancamiento, sino que siempre implica la adaptación y el cambio.

¿La reina Isabel supo adaptar la monarquía británica a cada momento histórico?

Ella, desde el principio de su reinado, adaptó la monarquía: desde pequeñas cosas, como la eliminación de las pelucas empolvadas que tenían que llevar los lacayos reales, hasta grandes innovaciones, como permitir la filmación de la ceremonia de la coronación, y no sólo la procesión de ida y vuelta a la Abadía de Westminster. A lo largo de los años, como príncipe de Gales, Carlos III aprendió mucho sobre la continuidad de la pompa familiar en los actos ceremoniales, y de los pequeños rituales (incluidas las reverencias) con cambios en una mayor visibilidad de la imagen pública de la monarquía. De forma muy visible, y siguiendo la tradición de su bisabuelo Eduardo VII, la reina se convirtió en la principal diplomática de Reino Unido, haciendo visitas al extranjero y ofreciendo recepciones en el Reino Unido a representantes de potencias extranjeras. Pero, a medida que el antiguo Imperio se transformaba en la Commonwealth, la reina desempeñó un papel activo en esa transformación. Es un testimonio de su dedicación a la Commonwealth y a su modelo de unidad en todo el mundo el hecho de que el número de países integrantes haya aumentado incluyendo a países que antes no formaban parte del Imperio Británico. Carlos ha dejado claro que seguirá participando en la evolución de la Commonwealth durante su reinado, siguiendo el ejemplo de su difunta madre.