Los tres motivos por los que el poder militar de Alemania está en entredicho

Scholz prometió al inicio de la guerra inyectar 100.000 millones en la defensa, pero la industria del armamento y la oposición en el parlamento no saben qué ha pasado con ese dinero

Varios soldados del Ejército alemán, durante un acto celebrado en el Ministerio de Defensa, en Berlín
Varios soldados del Ejército alemán, durante un acto celebrado en el Ministerio de Defensa, en Berlín

Alemania se enfrenta a un dilema cada vez más agudo en el corto plazo. El país necesita aumentar su presupuesto en defensa en 30.000 millones de euros para cumplir con el umbral mínimo como miembro de la OTAN. Solo así podría garantizar una de las condiciones exigidas por la OTAN para sostener una guerra terrestre de alta intensidad durante al menos 30 días. Sin embargo, expertos militares creen que si se diera un escenario así las fuerzas armadas alemanas, conocidas como Bundeswehr, se quedarían sin municiones dos días. Desde la cadena internacional alemana Deutsche Welle aseguran que es imposible verificar si realmente esa cifra es real, pero nadie parece dudar de que Alemania está muy por debajo de lo exigido en la Organización del Tratado del Atlántico Norte, más bajo incluso que España.

Durante años, Alemania se ha mostrado reacia a adoptar un papel más activo en la defensa europea y priorizó otras partidas presupuestarias frente al gasto militar. Pero todo ha cambiado con la guerra de Ucrania y los envíos a gran escala de armamento europeo a Kiev, poniendo en entredicho la capacidad defensiva de los países aliados, entre ellos Alemania.

Las sospechas sobre la falta de fiabilidad de la capacidad militar alemana llevaron al ministro de Defensa de Letonia, Artis Pabriks, a preguntar en un cumbre en Berlín en octubre a sus colegas europeos esta cuestión: “Estamos preparados para morir, ¿y ustedes?”. En clara referencia a los alemanes, el ministro letonio añadió: “Mucho dependerá del poder militar de su país y, lo siento, su poder militar actualmente no está en este punto”.

MiG-29 del ejército alemán.
MiG-29 del ejército alemán. FOTO: La Razón (Custom Credit)

La comisionada de la defensa del Bundestag, Eva Högl, dijo recientemente al periódico Die Zeit que esta situación es una mezcla de tres causas, a saber: la ineficiencia logística, la resaca pospandémica y la inercia burocrática. ¿Quién es el responsable de esta situación? El analista de defensa del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), Rafael Loss, aseguró a DW que tanto la conservadora CDU en tiempos de Angela Merkel como los socialdemócratas del SPD son responsables de la mala dotación de las fuerzas armadas nacionales.

La escasez de munición en la Bundeswehr se ha agravado con la guerra de Ucrania, que está poniendo a prueba la capacidad de la industria militar no solo de Alemania sino del resto de países occidentales que están ayudando a sostener a las Fuerzas Armadas de Kiev. Ningún gobierno supo anticipar un conflicto de estas dimensiones en el centro de Europa. Tampoco se anticipó al inicio de la invasión el 24 de febrero que la guerra de artillería sería la gran protagonista de la conflagración entre rusos y ucranianos. Para hacernos una idea de la alta demanda que esta guerra está exigiendo cabe citar a la directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Avril Haines, que ha dicho que Rusia está disparando hasta 20.000 proyectiles de artillería al día.

Ningún país de la OTAN tiene arsenales abundantes ni la capacidad para reponer su inventario en el corto plazo. Estados Unidos ha tenido que desviar la venta de misiles Javelin antitanque destinados en un principio a Taiwán para entregárselos a Ucrania. Pero si hay un país que anda escaso de munición es Alemania. Expertos en la materia aseguran que las fuerzas armadas germanas solo tienen munición para dos días de guerra.

Un obús Panzerhaubitze 2000 alemán
Un obús Panzerhaubitze 2000 alemán FOTO: GERBEN VAN ES/MINISTERIE VAN DEFENSIE GERBEN VAN ES/MINISTERIE VAN DEFENSIE

En Alemania las alarmas han comenzado a sonar hace tiempo. En los últimos años se han publicado historias sobre sobre tanques y helicópteros estropeados sin reparar, rifles que no disparan correctamente y soldados que tienen que entrenar en el frío sin ropa interior térmica. Tampoco existen suficientes búnkeres para almacenar la cantidad de armas que el país debería tener si cumpliera con los requisitos de la OTAN.

A Alemania le falta casi de todo, pero fuentes de la industria de defensa alemana citadas por The Times dijeron que existe escasez generalizada de proyectiles de tanques y rondas de calibre medio utilizadas en cañones automáticos en vehículos blindados. Algunos tipos de municiones especializadas son cada vez más difíciles de conseguir. De hecho, el gobierno del canciller Olaf Scholz está muy enfadado con Suiza por bloquear la exportación de rondas adicionales para los cañones antiaéreos Gepard que envió a Ucrania.

La industria militar germana no entiende porqué el gobierno del socialdemócrata Scholz no ha acudido al fondo de rearme de 100.000 millones de euros que tiene a su disposición para comprar equipo militar. Tras el inicio de la guerra, la cancillería alemana anunció a bombo y platillo un plan para reforzar su defensa con un aumento del presupuesto de 100.000 millones. Pero nueve meses después, la oposición no sabe qué ha pasado con ese plan. Bajo el argumento de que existen limitaciones presupuestarias, hasta ahora solo se han destinado 1.100 millones de euros para la adquisición de municiones durante el próximo año.

¿Por qué Alemania no se puede poner al día en el corto plazo? Wolfgang Hellmich, el experto en defensa del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), cree que restaurar las capacidades bélicas terrestres de Alemania es un desafío muy complejo después de 30 años de recortes y complacencia, tal y como explicó a DW. “Necesitamos adaptar la infraestructura, como los cuarteles. Para las nuevas municiones que estamos adquiriendo, necesitamos depósitos, algunos de los cuales deberán construirse desde cero, porque la capacidad de almacenamiento que existe actualmente no se puede expandir indefinidamente. Todo esto tiene que suceder al mismo tiempo y eso significa que llevará un tiempo”.

En la UE y especialmente en la OTAN preocupa enormemente la escasa capacidad de respuesta de Europa y especialmente de Alemania para mantener el ritmo de armas hacia Ucrania durante los próximos meses mientras los países se preparan para un rearme ante un futuro e hipotético conflicto con Rusia.

Este mismo lunes, el portavoz del Gobierno, Steffen Hebestreit, confirmó lo que todos los socios ya sabían, que Alemania no logrará este año el objetivo de gastar en Defensa el 2 % de su Producto Interior Bruto, pese al compromiso expreso del canciller Olaf Scholz de alcanzarlo, aunque espera lograrlo en 2023 y mantenerlo durante el resto de la actual legislatura. La razón de ello no es una “falta de voluntad política”, sino una serie de “factores”, incluidas las capacidades actuales de la industria para responder a las inversiones anheladas, agregó el portavoz.

Desde Alemania, hay voces que sugieren que el país ya ha comenzado a rearmarse, y citan como ejemplo la firma de un acuerdo para comprar a Lockheed Martin 35 aviones de combate F-35 fabricados en Estados Unidos para reemplazar su antigua flota de Tornados. La sustitución de los aviones Tornado ya está prevista en el acuerdo de Gobierno entre socialdemócratas, verdes y liberales, pero la inseguridad en Europa ha obligado a acelerar los planes de la coalición alemana.