Así es el tanque Leopard: potencia de fuego, protección de armadura y movilidad de boxeador

El director del Museo Alemán del Tanque de Münster explica por qué el carro de combate alemán tiene una “excelente” reputación mundial, aunque dice que no es “invulnerable”

El tanque Leopard tiene una excelente reputación en todo el mundo, asegura Ralf Raths, director del Museo Alemán de Tanques, en la ciudad de Münster, desde 2013. Este experto militar, en declaraciones a Taugsschau, afirma que el carro de combate de fabricación alemana que Ucrania pide desesperadamente a Berlín tiene varias ventajas, pero la que más sobresale es su equilibro entre “potencia de fuego, protección de armadura y movilidad”.

El Leopard lleva una tripulación de cuatro personas y presenta una autonomía de 500 kilómetros. Pesa 60 toneladas, mide diez metros de largo y tiene una versión moderna denominada Leopard 2 A7, que se entrega desde 2014. El contratista de defensa alemán Krauss-Maffei Wegmann ha construido hasta la fecha más de 3.500 tanques Leopard 2 desde que comenzó la producción en 1978.

Raths, que también es historiador, asegura que “lo que distingue a los tanques de batalla principales (MBT, por sus siglas en inglés) actuales como el Leopard 2, el Abrams estadounidense y el Leclerc francés de los tanques anteriores es que pueden disparar y golpear a toda velocidad, durante varios kilómetros, incluso cuando retroceden”. Pero también mostró preocupación sobre las posibilidades del carro en el campo de batalla ucraniano.

El Leopard no es una pieza “invulnerable”, dijo Raths, quien recuerda que este tanque germano no ha participado nunca en una gran guerra. “El impacto que tendrá dependerá del tamaño de los envíos”. Preguntado cuántos carros de combate necesita Ucrania para recuperar la iniciativa, Raths explicó que “una gran contraofensiva (...) requiere muchos vehículos”. En este sentido cabe recordar la petición realizada por el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas ucranianas, Valeriy Zalushnyi, cuando dijo en una entrevista con The Economist que Ucrania necesita al menos 300 tanques de batalla principales y 500 vehículos blindados de transporte de personal adicionales.

Más dudas sobre la efectividad del Leopard e Ucrania arroja el experto en estrategia y tecnología de seguridad Stephen Bryen, que en un artículo en Asian Times asegura que nadie puede decir cómo de efectivos serán en el campo de batalla. “En diciembre de 2016, numerosos Leopard 2 fueron destruidos en los combates en la zona de Al-Bab controlada por el Estado Islámico cerca de la ciudad de Alepo, en Siria. Diez Leopard fueron destruidos, incluidos cinco carros, por misiles antitanque de origen ruso, dos por IED y uno con cohetes”.

Bryen añade que si los misiles antitanque rusos 9k115 Metis y 9M113 Konkurs, que “son armas antiguas de la década de 1970″, fueron capaces de fulminar tanques Leopard, “esto lleva a la sospecha de que los Leopards no resultarán más efectivos que los carros de origen ruso que Ucrania ya tiene, lo que podría ayudar a explicar por qué Polonia está ansiosa por deshacerse de ellos”.

Un hombre en bicicleta pasa por delante de la sede del mayor fabricante de armas de Alemania, Rheinmetall AG, en Düsseldorf, Alemania
Un hombre en bicicleta pasa por delante de la sede del mayor fabricante de armas de Alemania, Rheinmetall AG, en Düsseldorf, Alemania FOTO: Martin Meissner AP

Ralf Raths sí que considera que los Leopard tienen una superioridad manifiesta sobre los modelos soviéticos o rusos, como los famosos T-90. Los rusos “son menos flexibles en el campo de batalla”, añade el experto, que ha publicado varios trabajos de investigación sobre tácticas militares. “Imagina un boxeador que no puede moverse libremente en el ring, sino solo en una dirección. El otro boxeador, que puede moverse en cualquier dirección, tiene una gran ventaja”, le dijo Raths en declaraciones a AP.

Sobre los Challenger 2 británicos -Londres anunció que enviará 14 unidades a Ucrania convirtiéndose en el primer país que transfiere tanques occidentales a la guerra-, Rath asegura que tienen un blindaje más duro y que son “más una fortaleza en movimiento”.

Por qué se necesita la autorización de Alemania

Alemania, por contrato, tiene que autorizar la transferencia de los tanques Leopard que poseen otros países, incluido España. Ninguno de los carros de combate germanos -que poseen los ejércitos de 16 países- puede ser enviado a Ucrania sin la aprobación de Berlín. En las últimas horas, sin embargo, Polonia ha desafiado al canciller Olaf Scholz al asegurar que está dispuesto a enviar los Leopard de sus fuerzas armadas al Ejército ucraniano para que ayuden a frenar la ofensiva que Rusia planea próximamente.

Preguntado por un cara a cara entre un Leopard 2 y carro de combate ruso T-90 y si el tanque alemán puede aniquilar al ruso de un solo disparo, el experto respondió de esta manera: “El combate entre tanques es muy dinámico y letal. La armadura protege contra la metralla y el fuego de cañón de un vehículo blindado de transporte de personal. Pero cuando dos tanques de batalla principales se encuentran, se aplica la siguiente norma: quien dispara y golpea primero, gana. Lo estamos viendo también en Ucrania”.

Un tanque Leopard 2 durante una demostración para los medios de comunicación organizada por la Bundeswehr alemana en Munster
Un tanque Leopard 2 durante una demostración para los medios de comunicación organizada por la Bundeswehr alemana en Munster FOTO: Michael Sohn AP

En relación a cómo sería el despliegue de los carros en una guerra, Raths sostiene que los tanques de batalla principales deberían tener al menos el tamaño de una compañía o batallón, es decir, de diez a 40 tanques. “No van solos en la carretera, sino con muchos vehículos diferentes que se protegen unos a otros. Vehículos de combate de infantería, por ejemplo, desde los que pueden desplegarse soldados de a pie. Protegen el tanque en combate cuerpo a cuerpo”.

El Leopard, como el vehículo de combate de infantería Marder y el sistema de artillería autopropulsada antiaérea Gepard alemanes, “nunca se ha usado en intensos combates contra un oponente equiparable”. “El Leopard 2 fue construido para la Guerra Fría, no para la guerra de Ucrania. Los canadienses y los turcos lo usaron en Afganistán y Siria, respectivamente. A diferencia del Abrams, el Leopard 2 nunca ha estado en una guerra real”.

Otro de los asuntos polémicos en torno a la efectividad que este carro tendría en las llanuras embarradas de Ucrania es abordardo por el experto, que sostiene que la época de barros “también puede tragarse a los tanques de batalla modernos” con 1500 CV. “Esto afecta a todos los tanques, incluidos los rusos. Los tanques solo pueden usarse de una manera correcta en un terreno apto para tanques. Cuando un tanque se hunde en un campo es que ya se han cometido muchos errores”.

También habló de compatibilidad con la normativa de la OTAN que presentan estos carros, que funcionan con diésel y usan un cañón de 120 mm, siguiendo los estándares de la alianza militar atlántica. Un asunto de gran complejidad es la reparación y el mantenimiento. Rath indicó que antes de la guerra todos los países habían reducido su capacidad de fabricar tanques. “Si tienes una flota de 100 tanques, un tercio está en mantenimiento y reparación. Los tanques son sistemas de armas muy complejos que siempre tienen algo. Se rompen sin mantenimiento”.

Raths añadió que las tripulaciones ucranianas experimentadas probablemente aprenderían a usar el Leopard 2 con bastante rapidez, y el entrenamiento podría ser acortado para enfocarse en los conocimientos esenciales.