Internacional

“Existe un reconocimiento explícito a Guaidó en países clave como Estados Unidos y Colombia”

El fundador de la Asociación Civil Súmate en Venezuela, Roberto Abdul, analiza en LA RAZÓN las consecuencias de la extensión del Gobierno interino

El presidente de la Asamblea Nacional electa en 2015, Juan Guaidó, atiende una sesión en un parque de Caracas tras ser desalojados del edificio oficial por el chavismo
El presidente de la Asamblea Nacional electa en 2015, Juan Guaidó, atiende una sesión en un parque de Caracas tras ser desalojados del edificio oficial por el chavismo FOTO: MANAURE QUINTERO REUTERS

¿El apoyo de la Asamblea Nacional a Guaidó refleja que las diferencias en el bloque antichavista no son sustanciales?

En la oposición lo que hay son diferencias sobre la gestión del gobierno interino en estas circunstancias tan especiales. Julio Borges, figura del gobierno de Guaidó hasta su dimisión, proponía trasladar a la Asamblea Nacional legítima establecida en 2015 las competencias y los poderes del gobierno interino dirigido por Juan Guaidó, pero como se ha visto esta semana, esa visión no salió adelante. La mayoría de la Asamblea decidió dar continuidad a la situación actual en la que Guaidó conserva el brazo ejecutivo de su mandato.

¿Conserva Guaidó todo el apoyo internacional?

A nivel internacional existe un reconocimiento explícito a Juan Guaidó sobre todo en países clave como Estados Unidos y Colombia, lo que se traduce en apoyos a nivel interno. Hay que tener en cuenta que la gestión de un gobierno de esta naturaleza, sin posibilidad de gestionar los activos dentro del país dado que es Nicolás Maduro quien controla los resortes del poder real, es muy compleja. Así que la principal fuente de legitimidad del gobierno interino proviene de ese reconocimiento internacional de un número significativo de países.

Tras la salida de Trump parece que el gobierno de Guaidó perdió fuerza....

Sin duda, pero una cosa es la lectura en Europa y otra en Estados Unidos. Obviamente en Estados Unidos las decisiones por complejas que sean son mas fáciles que en la UE, por la cantidad de gobiernos y parlamentos que lo conforman y las implicaciones que eso tiene, a lo cual hay que sumarle que Europa tiene una visión de mas «soft» del poder que EE UU, que es un poco mas «hard power» en estos asuntos.

¿Y en Europa?

Entiendo que en la Comisión Europea preocupa mucho el piso de «legalidad» de la oposición pero la realidad es que frente a un régimen de rasgos autoritarios, donde no existe independencia de poderes, lo que tiene que proveérsele u otorgar a la oposición es un piso o base «política» y eso pasa por el reconocimiento. Hasta ahora las elecciones en Venezuela no han servido para garantizar cambios, para muestra el Referendo de la Reforma Constitucional en 2007 y la elección de la Asamblea Nacional en 2015. Apostar todo a una elección presidencial a finales de 2024 como plantea la UE, partiendo del supuesto que este proceso sirvió para «fortalecer» a la oposición, no hace mas que ponernos en un riesgo extremo.

¿Qué poder tiene entonces la Asamblea Nacional?

La Asamblea Nacional fue torpedeada entre 2015 y 2020, siendo desconocida por el régimen venezolano con mecanismos permanentes de socavamiento de las competencias que representa el poder legislativo con el establecimiento de una asamblea nacional constituyente. Hay que recordar que el régimen chavista tenía incluso prohibida la entrada al hemiciclo. Lo que hay entonces es un elemento de poder simbólico importante y de reconocimiento internacional que se traduce en la gestión de activos que están en el extranjero.

¿Espera cambios importantes a nivel político este nuevo año?

Este año existen pocos riesgos de amenazas al poder. El lanzamiento de un referéndum revocatorio será un mecanismo que puede marcar este año. Pero es muy difícil que prospere porque el régimen pondrá todo tipo de trabas. Ahora veremos si ese incipiente cambio económico se ralentiza por los efectos de la pandemia. En 2022 puede haber choques entre sectores dogmáticos y modernizadores dentro del régimen sobre la magnitud del cambio que ha llevado al país a una dolarización que ha devuelto cierta confianza. Sin embargo, hemos llegado a un punto donde se usan dos monedas, el bolivar y el dolar, pero si embargo no se pueden hacer transferencias entre bancos y no hay mecanismos de financiamiento.