Internacional

¿Por qué Putin desconfía de la OTAN y no quiere su expansión al este de Europa?

El mandatario de Rusia se ha mostrado tajante con Occidente y ha pedido que Ucrania no se adhiera a la organización

Desde 2014, hay un conflicto abierto entre Rusia y Ucrania por la anexión rusa de Crimea y la ocupación prorrusa de la región de Donbás, en el este del territorio ucraniano.
Desde 2014, hay un conflicto abierto entre Rusia y Ucrania por la anexión rusa de Crimea y la ocupación prorrusa de la región de Donbás, en el este del territorio ucraniano. FOTO: Sergey Guneev AP

A pesar de que Estados Unidos alertaba al mundo de que la invasión de Rusia y Ucrania comenzaría el miércoles 16 de febrero, hoy reina la “calma” en territorio ucraniano mientras algunas de las tropas rusas abandonan sus ejercicios militares programados en los alrededores del país. Desde hace meses, la tensión entre el país post-soviético y Occidente se ha ido incrementando y mientras Estados Unidos y la OTAN pide a Rusia que no invada Ucrania, Moscú hizo llegar a ambos unas propuestas “de paz” -entre las que se encontraba no integración de Ucrania a la alianza-. Algo que Washington ya alertó: esas premisas no pueden ser cumplidas en su totalidad.

Ucrania ha aspirado desde hace tiempo a integrarse a la OTAN, alianza militar encabezada por EE.UU y que tiene ahora en sus manos la mayor crisis europea en decenios, pero Rusia ha pedido, para evitar cualquier conflicto posible, que la organización nunca ofrezca la membresía al país que ganó su independencia cuando la Unión Soviética se disolvió hace unos 30 años.

El Kremlin demanda una garantía legal de que se le negará a Ucrania la entrada a la OTAN, y que Occidente le pide a Rusia garantías de una “desescalada” y que Moscú no intente invadir el territorio ucraniano. Las razones son complicadas, pero la principal respuesta es que una expansión mayor de la organización representaría una amenaza a la seguridad rusa, según piensan desde Rusia.

Desde 2014, hay un conflicto abierto entre Rusia y Ucrania por la anexión rusa de Crimea y la ocupación prorrusa de la región de Donbás, en el este del territorio ucraniano. Casi 15.000 personas han muerto por este conflicto. Ambos países fueron las dos repúblicas más influentes de la antigua Unión Soviética. Además, Ucrania tiene profundos lazos históricos y culturales con Rusia, y Putin ha afirmado en numerosas ocasiones que ambos países “son un solo pueblo”. Habría que remontarse a la Edad Media para hablar del “Rus de Kiev”, un reino que fue una federación de tribus eslavas entre el siglo IX y el siglo XIII y en el que tienen su origen los actuales pueblos de Bielorrusia, Ucrania y Rusia.

El 4 de abril de 1949, con la firma del Tratado de Washington, surgió la OTAN, como una organización militar para impedir la expansión de la Unión Soviética y protegerse de posibles ataques de la URSS. A día de hoy está compuesto por 30 estados. Si la URSS atacaba a uno de sus miembros, el resto de la organización les defiende. Aunque la URSS desapareció, la OTAN sigue vigente, y continúa con la misma premisa ante posibles ataques de Rusia a los países que componen la organización, así como prevenir el resurgimiento del nacionalismo en Europa. Asimismo, las secuelas de la Guerra Fría todavía se mantienen y tienen relevancia en el actual conflicto. Estados Unidos y la URSS peleaban por la hegemonía mundial, y ambos temían la expansión del otro.

“Imaginemos que Ucrania fuera un miembro de la OTAN. Estaría cargada de armas y sistemas de ataque modernos del mismo modo que Polonia y Rumanía. ¿Quién la detendría?”, manifestó el mandatario ruso en una rueda de prensa, cuando fue preguntado sobre sus razones para oponerse a que el país se una a la alianza.

Putin quiere que la OTAN retire su presencia militar de Europa oriental, incluyendo una serie de maniobras militares en Lituania, Estonia y Letonia, tres ex repúblicas soviéticas. Actualmente, hay apenas unos 100 soldados estadounidenses cumpliendo un despliegue rotatorio en Lituania y unos 60 en Estonia y Letonia, según dice el Pentágono. El líder ruso también quiere la retirada de un sistema de defensa antimisiles de la OTAN en Rumanía y una base similar en desarrollo en Polonia -otros dos territorios que formaban parte de la antigua URSS-.

En las últimas décadas, la OTAN ha liderado operaciones militares en lugares como Kosovo o Afganistán. En 1999, la OTAN admitió a República Checa, Hungría y Polonia, las tres primeras repúblicas soviéticas que se habían independizado de la URSS. En 2004, fue el turno de Estonia, Lituania, Letonia, Bulgaria, Rumanía y Eslovenia. La organización defiende que cada país que es independiente también es libre de elegir sobre su futuro, y Ucrania ha expresado sus deseos de unirse a la alianza. Pero Moscú ha marcado líneas rojas sobre Bielorrusia y Ucrania, sus fronteras más próximas. Por su parte, Rusia ha negado cualquier intención de invadir Ucrania, pero mantiene desplegados a más de 100.000 soldados y ha insinuado que tomará alguna acción si algunas de sus demandas a Washington y la OTAN no son satisfechas.