Sucesos
Una familia se enfrenta a una deuda médica de casi 70.000 euros tras la muerte de un turista británico en Grecia
Alan Kirby falleció conectado a un ventilador en Atenas después de que su seguro de viaje fuera invalidado por una condición médica preexistente no declarada
La familia del británico Alan Kirby se enfrenta a una deuda médica de 59.000 libras esterlinas (aproximadamente 69.000 euros) tras el fallecimiento del turista de 67 años en un hospital de Atenas. Kirby, originario de Marston Magna (Somerset), murió el pasado lunes después de sufrir un shock séptico durante sus vacaciones familiares en Zante, donde comenzó a experimentar fuertes dolores laterales que inicialmente atribuyó a jugar con sus nietos en el mar.
El problema surgió cuando la compañía de seguros descubrió que Kirby conocía la existencia de una masa en su pulmón, aunque médicos británicos le habían asegurado en diciembre de 2024 que se trataba de tejido graso benigno y que "no se preocupara". Esta omisión en la declaración de condiciones preexistentes invalidó su cobertura médica internacional, dejando a la familia con una factura hospitalaria de 14.000 libras y el coste de un vuelo médico privado valorado en 45.000 libras.
El calvario médico y burocrático
La pesadilla comenzó el 5 de julio cuando Kirby, tres días después de llegar a Grecia, despertó con dificultades respiratorias. Trasladado urgentemente a un hospital, los médicos griegos detectaron la masa pulmonar y sugirieron que podría tratarse de cáncer, recomendando una biopsia inmediata en el Reino Unido. Sin embargo, su estado se deterioró rápidamente y fue conectado a un ventilador, lo que imposibilitó su transporte en vuelo comercial.
La compañía de seguros accedió inicialmente a trasladarlo en ambulancia aérea a un hospital privado en Atenas, pero después de cinco días, descubrieron la condición preexistente y revocaron la cobertura. Kirby fue transferido al Hospital General de Atenas, donde su tratamiento estuvo cubierto por la Tarjeta Sanitaria Global Europea, pero su familia seguía necesitando 45.000 libras para repatriarlo al Reino Unido.
La familia había recaudado aproximadamente 9.500 libras a través de una campaña de GoFundMe antes de su fallecimiento, fondos que ahora se destinarán a su cremación en Atenas prevista para este sábado.