Gani acepta una auditoría ante las acusaciones de fraude electoral en Afganistán

- El candidato Ashraf Gani, que encabeza las elecciones afganas, aceptó hoy la auditoría del 43% de los votos ante acusaciones de fraude del otro aspirante, Abdulá Abdulá, tras la llegada a Kabul del secretario de Estado de EEUU, John Kerry. Un portavoz de Gani, Daud Sultanzoi, confirmó a Efe que han aceptado la auditoría de "3,4 millones de votos, que son casi la mitad de los votos totales"depositados el pasado 14 junio, un proceso de revisión que deberá ser "intensivo y amplio".

La propuesta de la auditoría de las papeletas depositadas en unos 8.000 colegios electorales había sido hecha por Abdulá a través de la misión de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), que juega un papel mediador en la crisis, añadió Sultanzoi.

El portavoz de Gani aseguró también que el presidente saliente, Hamid Karzai, aprobó la revisión de votos, lo que allana el camino a Kerry, que llegó a Kabul, según un comunicado de su oficina, para apoyar "el intenso trabajo"que realiza EEUU "para resolver la crisis electoral".

El jefe de la diplomacia estadounidense ha mantenido reuniones durante la mañana con el representante de la ONU en Afganistán, Ján Kubis, con Karzai y con Gani, y a primera hora de la tarde local tenía previsto reunirse con Abdulá en su residencia en Kabul.

"Kerry viene a Afganistán para conocer de lleno la situación que vive el país y el proceso electoral, pero solo jugará un papel de asesor y será el cometido de los afganos encontrar una solución", advirtió ayer un miembro del equipo de Abdulá, Said Agha Sancharaki.

El presidente estadounidense, Barack Obama, telefoneó el lunes a Abdulá tras conocer su rechazo a los resultados -que le otorgaban un 43,56% frente al 56,44% de Gani- y le recordó que la ayuda de EEUU a Afganistán está en juego si Washington detecta "violencia o medidas extraconstitucionales"para acceder al poder.

Las elecciones presidenciales suponen la salida del poder de Karzai -acusado por Abdulá de apoyar a Gani y de repetir el fraude que lo llevó a retirarse de los comicios en 2009- después de 13 años en la Presidencia, ya que la Constitución prohíbe un tercer mandato.

El proceso electoral se desarrolla mientras el conflicto de Afganistán se halla en uno de sus momentos más sangrientos desde la invasión de Estados Unidos, que propició la caída del régimen talibán en 2001.

La fuerza de la OTAN (ISAF) concluirá su misión en Afganistán a finales de este año, pero Estados Unidos ha anunciado que mantendrá unos 9.800 soldados en el país hasta completar su salida total a finales de 2016.