Los escándalos de Fillon dan alas a Macron y Le Pen

La Eurocámara embarga a la líder del FN la mitad de su sueldo por no pagar una deuda.

La Eurocámara embarga a la líder del FN la mitad de su sueldo por no pagar una deuda.

A menos de tres meses de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, crecen las dudas sobre la continuidad de François Fillon como candidato conservador. Las revelaciones diarias sobre el millón de euros de dinero público percibido por su mujer y sus hijos por supuestos trabajos de asesoría han erosionado la credibilidad de quien, hasta hace una semana, era visto como el rival seguro de Marine Le Pen en la carrera al Elíseo. De hecho, en un sondeo de Elabe para el diario financiero «Les Echos», el independiente y ex ministro de Economía Emmanuel Macron desbanca por primera vez a Fillon de la segunda vuelta. Concretamente, el que fuera hacedor de la política económica de François Hollande sería el segundo más votado, con entre el 22% y el 23%, frente a un aspirante conservador que cae al 20%. Para mayor humillación, Macron se impondría con mayor claridad a Le Pen en la segunda vuelta (65%) que Fillon (59%).

En un intento de tranquilizar a sus propias filas sobre su futuro, el candidato de la derecha francesa se reunió ayer con los diputados de su partido, Los Republicanos (LR). Según la Prensa, Fillon pidió a sus colegas que le concedan quince días para dar tiempo a la Fiscalía Anticorrupción a concluir la investigación abierta sobre la contratación de su esposa. Pero como la mejor defensa es un buen ataque, aprovechó para advertirles de que «nos enfrentamos a un golpe de Estado de la izquierda».

Aunque Gerard Darmanin, secretario adjunto de LR, negaba en declaraciones a la cadena Europe 1 que «no existe ni un ‘‘plan A’’ ni un ‘‘plan B’’, sólo un ‘‘plan F’’ de François Fillon», en los pasillos muchos ya empiezan a hablar abiertamente de la posibilidad de cambiar de caballo en plena campaña electoral. Ante la falta de tiempo para repetir las primarias y la negativa de Alain Juppé y Nicolas Sarkozy de relevar a quien les derrotó en noviembre, se estudia consultar a la militancia vía intenet o que la cúpula del partido designe a otro candidato. En este sentido, los medios franceses ya señalan al presidente del Senado, Gérard Larcher, o a jóvenes dirigentes como François Baroin, Xavier Bertrand o Laurent Wauquiez.

George Fenech, un conocido sarkozysta, no está dispuesto siquiera a conceder dos semanas a Fillon. «El resultado de las primarias ha quedado caduco. No se puede continuar con un candidato en dificultad extrema, pendiente del calendario judicial», sostiene el diputado conservador. En la misma línea, el ex ministro Bruno Le Maire denuncia que las acusaciones contra el cabeza de lista de LR «chocan a los franceses».

Pero el uso indebido de fondos públicos también golpea a Le Pen, que se ha negado a devolver al Parlamento Europeo los 300.000 euros que utilizó para pagar a dos empleados del Frente Nacional, entre ellos su guardaespaldas. La Eurocámara optó ayer por embargar mensualmente la mitad del sueldo (8.484 euros) de la líder ultraderechista hasta sufragar la totalidad de su deuda.