Conferencia de Múnich

Moldavia pide ayuda contra la guerra híbrida de Rusia

La presidenta pide en Múnich ayuda para combatir los intentos de Moscú de desestabilizar su país

La presidenta de Moldavia, Maia Sandu
La presidenta de Moldavia, Maia SanduDUMITRU DORUAgencia EFE

La presidenta de Moldavia, Maia Sandu, descartó este sábado una "amenaza militar inminente" de Rusia contra su país pero alertó de la guerra híbrida de Moscú a través de la desinformación y pidió ayuda para combatirla.

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"Sabemos que no hay una amenaza militar inminente para Moldavia", dijo Sandu, que participó en un panel de la de la Conferencia de Seguridad de Múnich junto con el presidente de Finlandia, Sauli Niinistö, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.

Según la presidenta moldava, la guerra en Ucrania mantiene "a salvo" a su país de momento, sin embargo, dijo, Rusia si está librando ya "una guerra híbrida contra Moldavia".

Por un lado, consideró que el "mayor problema" que tiene ahora el país y toda la región es la "vigilancia y defensa aérea" y reclamó en ese contexto una asistencia urgente.

Pero incidió sobre todo en la necesidad de recibir ayuda contra la desinformación rusa. "Necesitamos apoyo para desarrollar nuestras capacidades de inteligencia estratégica para hacer frente a las ciberamenazas. Necesitamos apoyo para modernizar nuestra seguridad y control fronterizo (...) y creo que debemos trabajar juntos y ser más eficientes al abordar la propaganda rusa. Es extremadamente difícil para nosotros tratar este problema solos", señaló Sandu.

"Creo que debemos tener enfoques comunes para combatir la desinformación, la propaganda a favor de la guerra", añadió.

En ese contexto, la presidenta moldava reconoció que su país ni siquiera se plantea por el momento pedir la adhesión a la OTAN.

"Hoy por hoy no hay apoyo popular para ello", dijo Sandu, que culpó de ese hecho a la "propaganda rusa".

"Por ejemplo, hoy una de las líneas de la propaganda rusa es que la neutralidad (de Moldavia) significa que el país no debe reforzar su sector de defensa, lo que no tiene ningún sentido. Pero, por desgracia, hay mucha gente en Moldavia que tiene miedo a la guerra y se traga este tipo de propaganda", lamentó.

Por eso, insistió Sandu, ahora no es el momento de cambiar la política de neutralidad del país, pero "sin duda hay que ayudar a Moldavia a reforzar su sector de defensa, y Moldavia debe formar parte de la nueva arquitectura de seguridad europea", dijo.

Por su parte, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, consideró que los países europeos pueden apoyar a Moldavia con medidas económicas concretas como la lucha contra la inflación y sobre todo ayudando al desarrollo económico del país.

"Algo podemos hacer cuando se trata de proteger a Moldavia. Pero al mismo tiempo tenemos que ayudar al desarrollo de Moldavia para asegurarnos de que la población apoya la perspectiva europea, tanto en lo que respecta a la OTAN como a la Unión Europea", dijo.

Por su parte, Stoltenberg se mostró favorable a "apoyar a Moldavia lo antes posible", al ser un país "vulnerable" a la agresión rusa e invitó a los aliados a actuar en ese sentido.