Obama sellará la reconciliación con Cuba con una visita en marzo

La Casa Blanca elude confirmar si se reunirá con la disidencia. Será el primer viaje de un presidente de EE UU a la isla en 88 años

La Casa Blanca elude confirmar si se reunirá con la disidencia. Será el primer viaje de un presidente de EE UU a la isla en 88 años

Los cubanos se preparaban para ello desde hace meses. Incluso en las viejas tiendas para turistas en La Habana se pueden comprar imanes con la foto del presidente Barack Obama oliendo un puro. Justo al lado de otros imanes con la bandera cubana y la famosa frase de Camilio Cienfuegos, «Aquí no se rinde nadie», o también al lado de Ernesto «Che» Guevara. Ayer les llegó la confirmación . El secretario de Prensa de la Casa Blanca, Josh Earsnt, aseguró que Obama y su mujer, Michelle, visitarán la isla el 21 y 22 de marzo.

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We still have differences with the Cuban government that I will raise directly. America will always stand for human rights around the world.

Next month, I'll travel to Cuba to advance our progress and efforts that can improve the lives of the Cuban people.

Poco después del comunicado, el presidente escribió en las redes sociales de la Casa Blanca: «Voy a ir a Cuba», y reconoció en Twitter que «todavía tenemos diferencias con el Gobierno cubano que plantearé de forma directa. Estados Unidos siempre defenderá los derechos humanos en todo el mundo», indicó sin especificar si se encontraría con los disidentes, algo de lo que se está muy pendiente en La Habana. Sobre todo después de que en diciembre indicase que «si voy, tendré que hablar con todo el mundo. Lo he dejado muy claro en mis conversaciones con el presidente (Raúl) Castro», explicó entonces.

«En Cuba, el presidente trabajará para afianzar el progreso que hemos realizado hacia la normalización de las relaciones con Cuba: avanzando en las relaciones comerciales y personales que puedan mejorar el bienestar del pueblo cubano y expresar nuestro apoyo a los derechos humanos», se escribe en el comunicado de Prensa de la Casa Blanca, criticado por la oposición en Cuba y Miami por hacer mención a las relaciones comerciales antes que al asunto de los derechos humanos. También por no explicitar claramente que se verá con la disidencia. «Además de tener una reunión bilateral con el presidente cubano Raúl Castro, el presidente Obama se reunirá con integrantes de la sociedad civil, empresarios y cubanos de todos los ámbitos de la sociedad», se limitaba a informar el texto. Fuentes del Gabinete aclararon que el término «sociedad civil» era un eufemismo para describir precisamente a la oposición, pero los exiliados exigen más claridad y valentía por parte del presidente, y que especifique cuanto antes con qué integrantes de la disidencia se reunirá si se confirma este encuentro.

Los políticos de origen cubano de Florida, donde vive la gran mayoría de cubanos exiliados en Estados Unidos, se apresuraron a criticar la visita. «Es una pena que Obama premie a los Castro con una visita a Cuba mientras las condiciones de la gente de Cuba empeoran», indicó la congresista cubana de Florida Ileana Ros-Lehtinen. Lo que Washington casi descartó fue un encuentro entre Obama y Fidel Castro. «No esperaría un encuentro con Fidel Castro. Raúl Castro es el presidente de Cuba y Obama se verá con el presidente Castro», explicó ayer Ben Rhodes, asesor adjunto de seguridad nacional de la Casa Blanca.

Este anuncio se realiza en una semana muy importante para el futuro de las relaciones entre Washington y La Habana. El martes firmaron un acuerdo que permitirá vuelos comerciales, mientras ese mismo día el ministro cubano de Comercio e Inversión Extranjera Rodrigo Malmierca intervino ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos. Ayer tenía previsto verse con el jefe de la Diplomacia, John Kerry.

Serán unos días históricos para la isla del Caribe. La visita de Barack Obama es la primera de un presidente estadounidense en 88 años. El último fue Calvin Coolidge en 1928, aunque Harry Truman visitó la Bahía de Guantánamo y la base naval –territorios bajo dominio estadounidense– en 1948. A ello se une el probable concierto de los «The Rolling Stones» en La Habana que negocian sus representantes para el día 20, y también está previsto que se juegue un partido de béisbol entre el equipo nacional de Cuba y el Tampa Bay Rays de Florida en la capital. Un encuentro con sello político debido a que gran parte de los jugadores de la liga son cubanos.

De esta forma empieza un nuevo capítulo, sobre todo en imágenes, entre las relaciones de los dos países tras décadas de hostilidad después de la Revolución Cubana de 1959. Todavía así, la tensión ha aumentado dentro de Estados Unidos. El viaje a Cuba se convertirá en munición contra el Partido Demócrata en las primarias republicanas. Dos de los candidatos conservadores son de origen cubano: los senadores Ted Cruz y Marco Rubio.