Sócrates niega desde prisión que el piso en París que se le atribuye sea suyo

El ex primer ministro portugués José Sócrates desmintió desde prisión que el piso de lujo en París que se le atribuye en propiedad sea suyo, aunque admitió haber vivido allí durante varios meses.

En una carta dictada a su abogado y enviada a la cadena pública de televisión lusa RTP, Sócrates aseguró que el apartamento es propiedad de su amigo Carlos Santos Silva, empresario y actualmente imputado en el marco de la misma operación que llevó al antiguo jefe de Gobierno socialista a la cárcel.

"De septiembre de 2012 a junio de 2013 viví en el piso que me prestó mi amigo Santos Silva, que lo había comprado para restaurarlo y alquilarlo o venderlo (...) Salí cuando comenzaron las obras", afirmó en unas declaraciones recogidas hoy por la prensa portuguesa.

El que fuera secretario general de los socialistas lusos entre 2004 y 2011 explicó que, posteriormente, después de meses "viviendo con la familia en hoteles", optó por alquilar otro apartamento que mantiene ahora como residencia en la capital francesa.

Oficialmente, Sócrates fue detenido e ingresado en prisión preventiva por los delitos de fraude fiscal, blanqueo de capital y corrupción después de que las autoridades detectaran "operaciones bancarias, movimientos y transferencias de dinero sin justificación".

Filtraciones a la prensa portuguesa apuntan que en causa está también la supuesta fortuna en manos del ex primer ministro, cuantificada en cerca de veinte millones de euros, además de un apartamento de lujo en París valorado en otros tres millones de euros.

Medios lusos precisaron que el antiguo jefe del Gobierno utilizaba como testaferro a Carlos Santos Silva, quien aparece como titular de las cuentas bancarias supuestamente utilizadas para guardar esa fortuna y del piso en cuestión.

"Es verdad que es difícil que yo hable. Estoy preso. Pero no les voy a hacer el favor de estar callado", subrayó Sócrates en su misiva.

En la carta también justifica la venta de varios inmuebles propiedad de su madre que fueron comprados por Santos Silva, y negó que el precio pagado por ellos no se correspondiese con su valor de mercado, tal y como se había especulado en Portugal.

El ex primer ministro fue arrestado el viernes 21 de noviembre a su llegada al Aeropuerto de Lisboa y el juez decretó su ingreso en el centro penitenciario de Évora hace hoy justo una semana.