La «Cienciología» erótica de Katie Holmes

Dos años después del divorcio de Tom Cruise y apartada de su círculo religioso, la actriz se desmelena para la revista «Glamour».

Katie Holmes no parece tener nada que ocultar. Su vida, dice, se ha simplificado de forma notoria en los dos años que han pasado desde el divorcio de su primer y único marido, el celebérrimo Tom Cruise, el padre de su hija Suri y hombre al que ni siquiera se ha acordado de mencionar en su última entrevista con la revista «Glamour». El reportaje bien podría ser una especie de balance del tiempo transcurrido como madre soltera, lejos de las persecuciones de los fotógrafos en Beverly Hills, centrada en su hija, liberada de los hombres y de las presiones de la Cienciología. Ningún otro varón la ha convencido de que merezca suficientemente la pena salirse del camino que se ha trazado en los últimos meses. «Cuando me convertí en una madre, mi vida cambió por completo», confiesa la actriz de 35 años. «He visto ''Frozen'' mucho, pero el mayor cambio ha sido descubrir cuánto amor había dentro de mí. Es una cosa increíble. Cada día descubro más sobre este espectacular ser humano del que me ha tocado ser su madre».

Pese a ese aparente encapsulamiento, no han faltado los nombres a su alrededor con los que ha sido relacionada en estos dos años. Uno de ellos ha sido Jason Segel, el comediante y actor, con quien ha pasado tiempo en los últimos meses y de quien se dijo que estaba dispuesto a mudarse a Nueva York para empezar una nueva vida junto a la actriz. Es curioso el hecho de que Segel estuvo saliendo durante dos años con Michelle Williams, compañera de reparto de Holmes en «Dawson crece» y ex amante del actor Joshua Jackson mientras éste mantenía una relación sentimental con la ex de Tom Cruise. También se habló de una presunta relación de Holmes con el oscarizado actor Jamie Foxx, una jugada que aparentemente sentó muy mal a Cruise pese a estar ya oficialmente divorciado. Los dos se encargaron de desmentir que hubiera algo más que una simple amistad.Todo ese revuelo no parece afectar en lo más mínimo a la actriz. A la pregunta de si está en una nueva relación, responde con seguridad. «Ahora mismo estoy muy enfocada en la maternidad y en trabajar», aunque admite que es una romántica. «Lo soy. Probablemente es una combinación de experiencias en mi vida y la forma en que me criaron mis padres».

Su último gran romance fue con un hombre que la acabó por decepcionar y con el que terminó de forma amarga. Es la misma historia que antes vivieron mujeres como Penélope Cruz y Nicole Kidman, mujeres enamoradas de los muchos encantos de un actor como Cruise, pero golpeadas por sus extrañas creencias, siempre con la Iglesia de la Cienciología detrás que tanto daño le ha hecho, aparentemente, en sus relaciones personales.

En el caso del protagonista de «Top Gun», el guión ha sido similar al de su ex mujer, echando balones fuera cada vez que le preguntan sobre su vida sentimental. Al igual que Holmes, Cruise dice haber estado centrado en sus películas y ajeno a lo que publica la prensa del corazón. Ni siquiera sabía lo del compromiso matrimonial de su colega George Clooney, una sorpresa que recibió con una sonrisa al ser preguntado. «Enhorabuena. Así se hace, amigo», señaló al respecto. Es de suponer que tampoco habrá estado al tanto de los muchos rumores en torno a su vida sentimental, que los ha habido en estos dos últimos años tras su sonado divorcio. La última en salir al paso ha sido una de las protagonistas de «Orange is the New Black», Laura Prepon, que consideró un delirio que la vinculen con el actor de 52 años por el hecho de pertenecer a la Cienciología.

UNA NOVIA IMPUESTA

«Es ciertamente increíble que la gente se invente esa clase de cosas», señaló la actriz, que hace de lesbiana en la serie nominada a 12 premios Emmy. Es un rumor en la misma línea que otros nombres que se han barajado alrededor de la figura de Cruise por pertenecer a ese culto fundado por L. Ron Hubbard. Según varias fuentes en Hollywood, el ser uno de sus máximos exponentes habría llevado a la cúpula del movimiento a buscarle una pareja que encajara con sus creencias, después de los problemas que ha tenido con mujeres ajenas a esa particular religión. Sonó la actriz latina Yolanda Pecoraro como candidata ideal, aunque se quedó en un simple rumor. Por suerte para Holmes, su vida ya transcurre por otros derroteros.