Melania quiere un salón de belleza en la Casa Blanca

Según su estilista, la esposa del presidente estadounidense instalará en la residencia una habitación dedicada a su maquillaje, peinado y vestuario.

La primera dama se pone unos pendientes en su ático de Trump Tower

Según su estilista, la esposa del presidente estadounidense instalará en la residencia una habitación dedicada a su maquillaje, peinado y vestuario.

En 1991 George Bush padre mandó instalar en la Casa Blanca una cancha de baloncesto que luego Barack Obama, amante de ese deporte, utilizaría con frecuencia. Mucho antes, en 1969, Richard Nixon también quiso practicar su hobby favorito desde la comodidad de la residencia presidencial, por lo que construyó allí una pista de bolos. Y Gerald Ford, ávido nadador, añadió a la Casa Blanca una piscina exterior –ya existía una cubierta– y una cabaña que conecta con la Sala Oeste por un pasadizo subterráneo. En la era Trump, que comienza oficialmente hoy, son los cambios que Melania introducirá en 1600 Pennsylvania Avenue los que llaman la atención. Según su maquilladora, Nicole Bryl, la esposa del presidente ha pedido que se le facilite una habitación que dedicará exclusivamente a su rutina de belleza. Un «Glam Room», como le llaman ya los medios estadounidenses.

Bryl, que trabaja con Melania desde hace 11 años, aseguró a «US Weekly» que cuando los Trump se muden a la Casa Blanca «definitivamente habrá una habitación especial para maquillaje, peinado y vestuario». Bryl estuvo a cargo del cuidado de la piel y el maquillaje de la primera dama durante la campaña presidencial y también cuenta con Ivanka, la hija de Trump, entre sus clientas, al igual que con otras personalidades de Nueva York, como Ariana Rockefeller, nieta del banquero David Rockefeller.

Iluminación perfecta

La maquilladora afirma también que «Melania quiere una habitación con una iluminación tan perfecta como sea posible, lo cual hará nuestro trabajo como equipo creativo mucho más eficiente, ya que una buena puede crear o destruir un “look”». En todo caso, tendrán tiempo de prepararlo todo, puesto que ella y su hijo Barron, de 10 años, no se mudarán a Washington hasta el verano, cuando el niño termine el curso escolar. Melania asegura que la elección de su padre a la presidencia ha significado un «shock» para él y que, por eso, quieren hacer los cambios que exige su nueva vida tan paulatinamente como puedan.

La estilista conoció a la primera dama hace 17 años durante el rodaje de un comercial que la eslovena protagonizaba. Mucho después, cuando Melania estaba embarazada de Barron, una presentadora de televisión, clienta de Bryl y amiga de la esposa de Trump, las puso nuevamente en contacto. Desde entonces, se encarga de maquillarla para todos sus eventos y es la autora del delineado negro que hace que la primera dama luzca siempre una mirada sexy. Por supuesto, se encargará también de maquillarla para los distintos eventos de hoy, desde la toma de posesión hasta las fiestas a las que asistirá por la noche. «He diseñado un nuevo kit de maquillaje especialmente para ella», dijo Bryl, y aseguró que el equipo de estilistas se ha reunido para discutir cada uno de los «looks» que llevará hoy Melania, que siempre toma la decisión final: «Suele tener una idea clara y potente de lo que quiere», afirma la maquilladora.