Tus hormonas y cómo controlarlas

Insulina

Esta hormona decide, entre otras cosas, si los alimentos que ingieres se almacenan o no. Cuando comes carbohidratos, especialmente azúcares y harinas refinadas, la insulina sube por las nubes. Esto hace que las células de tu cuerpo se pongan a almacenar grasa.

En las personas resistentes a la insulina, puede subir mucho más. ¿Cómo se controla?

El deporte intenso aumenta la sensibilidad a la insulina, haciendo que bajen sus niveles.

Comiendo menos carbohidratos, sobre todo los de las bebidas azucaradas y zumos también
consigues moderar los niveles de insulina.

Hormona del crecimiento

Como su propio nombre indica, la función de esta hormona es estimular el crecimiento, especialmente durante la infancia y adolescencia. Pero no sólo; el resto de tu vida induce a la reproducción celular y la regeneración de los tejidos del cuerpo. Es la responsable de poner más calcio en tus huesos y aumentar tu masa muscular. Por eso muchos culturistas la utilizan como suplemento (aunque es ilegal en otros deportes). La forma más simple de estimular la hormona del crecimiento es el ejercicio de fuerza. Las pesas durante el día harán que suban tus niveles por la noche, y es entonces cuando crecerán tus músculos.

Cortisol

El cortisol es la hormona del estrés, pero también la que nos permite adaptarnos a los cambios. Es la que nos despierta por las mañanas

y la que nos hace

reaccionar ante el peligro.

Los deportes largos como las carreras la hacen aumentar de forma peligrosa, así como las bajadas y subidas de azúcar.

Si sufres estrés o ansiedad crónica, los niveles están elevados todo el tiempo, y esto afecta a tu salud.

El deporte puede ayudarte a modularlo: cuando haces tus entrenamientos cortos e intensos, y tomas los carbohidratos justo después, ayudas a que el cortisol suba y baje como debe.

Testosterona

Aunque sea famosa como la hormona de la masculinidad, es igual de importante

para hombres y mujeres.

En el caso de los hombres aumenta justo antes de despertar de forma natural, de ahí las erecciones matutinas. La testosterona

estimula la pérdida de grasa

y la ganancia de músculo. Si te falta, puede sobrevenir una depresión y falta de libido. En tu dieta no pueden faltar grasas ni vitamina D, ya que son los ingredientes necesarios para fabricarla. Los deportes y el sexo hacen aumentar la testosterona, pero cuidado con los maratones y las dietas restrictivas que te pueden dejar sin ella.