Que la fuerza les acompañe

Juan Vidal
Juan Vidal

El dúo Alvarno, que ha vuelto a ganar por tercera vez el premio a la mejor colección presentada en la MBFWM, podía haber escogido a la princesa Leia, a los buenos Skywalker y Chewbacca o al maestro de la Galaxia, Yoda. Pues no, en el contrato por un año que los diseñadores acaban de firmar con Lucasfilm han pedido utilizar la imagen del malísimo Darth Vader. Para celebrar el haber sido escogidos en Europa por la factoría para usar los personajes de «La guerra de las galaxias» en su ropa, su desfile comenzaba disparando láser contra las fuerzas del mal. Me refiero a esas cosas mal cosidas que ellos no trabajan porque los Alvarno son el «prét a couture», que es lo más del mundo de la moda.

Presentaron sudaderas de neopreno y camisetas con la imagen de Darth Vader o realizadas con microcristales que se venderán en su tienda de Madrid en Navidades a partir de los 80 euros. Cuenta Álvaro Castejón, el 50 por ciento de la firma: «Esta colección es muy rica, geométrica, con estructura, pero fluida y con los bordados típicos de Alvarno». Hacen prendas tan exquisitas como un vestido largo de encaje al que le han creado un dibujo floreado con 18.000 cristales colocados uno a uno con pinzas. Capas de neopreno, faldas largas plisadas bicolores que crean un curioso efecto visual; cuerpos ceñidos, telas troqueladas que sobre la piel resaltan el dibujo geométrico y como remate final de su universo expandido, las prendas bordadas con pequeñas florecitas. Normal que salieran a la pasarela hasta los guerreros imperiales y la mejor modelo de esta edición cibelina, la canaria Joana Sanz. En primera fila les admiraba el peletero Santiago del Palacio, que, adelantamos en primicia, prepara un desfile el próximo 19 de noviembre en el palacio de Correos de Madrid. Promete no dejar indiferente a nadie.

Rosas a tamaño natural

Y de «La Guerra de las Galaxias» pasamos a la perrita chihuahua Valentina, que inspira a The 2nd.Skin «ella» nos cuenta Antonio Burillo, la mitad de la firma «nos dio la tranquilidad suficiente en el estudio para crear esta colección que va del rosa al amarillo». Y para la que han empleado el gazar de algodón y algo que llaman bordados y que son rosas a tamaño natural confeccionadas con el mismo tejido de la pieza que decora. Sus faldas para el día son mini y para la noche «midis» con forma globo y efecto brillante gracias a las tafetas metálicas y al lurex en las organzas. Maya Hansen y María Escoté comparten desfile, pero son dos mundos. Una vive entre el oscuro de lo gótico y el trópico y la otra sale con un colocón de margaritas del festival Electric Daisy de Los Ángeles. Faldas de pétalos, cuerpos con cuentas y tules, flores de napa en minifaldas y lunares. Como dice María Escoté «para que todas mis clientas on line puedas disfrutarlos», porque virtual es su tienda. Hansen transita desde el corsé al «prèt a porter» con sus neoprenos ajustados y sus telas de rejilla que se utilizan en las zapatillas deportivas. Ha sido mamá y eso se nota en su cambio de registro.