El riesgo de pobreza sube al 38,2% y rompe la tendencia de dos años de mejora

Con 9.258 euros de renta media anual, el 68% de los andaluces tiene dificultad para llegar a fin de mes

Más de un tercio de los andaluces está en riesgo de pobreza o exclusión social / Foto: Efe
Más de un tercio de los andaluces está en riesgo de pobreza o exclusión social / Foto: Efe

Con 9.258 euros de renta media anual, el 68% de los andaluces tiene dificultad para llegar a fin de mes

Más de un tercio de los andaluces está en riesgo de pobreza y exclusión social, tanto con la medida tradicional que sólo contempla los ingresos (32%) como si se toma como referencia el llamado índice Arope creado en la UE en 2010 para ampliar el concepto de ese riesgo (38,2%). En ambos casos Andalucía está por encima de la media nacional (21,5 y 26,1% respectivamente) y sólo Extremadura y Ceuta presentan tasas superiores a la andaluza. Pero quizás lo más preocupante de los datos publicados ayer por el INE, correspondientes a la Encuesta de Condiciones de Vida, es que tras dos años en los que el riesgo de pobreza se venía reduciendo en la comunidad, después del periodo de la crisis en los que se disparó, ha vuelto a subir rompiendo una tendencia de mejoría que sin embargo sí se mantiene en el resto de país, donde la tasa nacional de riesgo de pobreza y exclusión social lleva bajando ininterrumpidamente desde 2014.

Los andaluces viven con 2.152 euros menos al año que la media española, ya que la renta media por persona con los datos de 2018 es de 9.258 euros frente a los 11.412 de media nacional. Esa renta media no alcanza aún los niveles anteriores a la crisis pero sí continúa creciendo (son 142 euros más al año que en 2017). La renta media por hogar en Andalucía es de 24.091 euros anuales, 4.326 menos que la media nacional de ingresos (que se sitúa en 28.417) pero igualmente se mantiene en crecimiento (392 euros más al año por hogar que en 2017) aunque aún lejos de los datos precrisis.

Los datos del INE reflejan que la desigualdad territorial es amplia ya que la deferencia de los ingresos medios por persona supera los 6.200 euros entre la comunidad con la renta per cápita más alta, el País Vasco (14.722 euros) y la más baja, Extremadura (8.503). En la misma línea, el riesgo de pobreza no llega al 9% en Euskadi o Navarra mientras que se acerca a la mitad de la población en la ciudad autónoma de Ceuta. Andalucía continúa situándose en el furgón de cola de la tabla.

Pese a que crecen los ingresos por persona y hogar, lo cierto es que el 68,2% de los andaluces tiene problemas para llegar a fin de mes (un 17,4% tiene mucha dificultad frente al 10,4% de media nacional); más de la mitad (52,1%) no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos (frente al 36% de media nacional); y un 12,7% se ha retrasado en pagar recibos relacionados con su casa (hipoteca, alquiler o suministros básicos) en el último año, una situación que en el conjunto de España ha vivido el 7,3% de la población.

Más propietarios

En materia de vivienda, la encuesta del INE revela un dato curioso: en Andalucía es más común tener una vivienda en propiedad que en el resto del país. La tasa de andaluces dueños de un hogar es del 79,6%, frente a la media nacional del 76,1%. Sólo en Castilla y León, Extremadura, Murcia, País Vasco y La Rioja hay más propietarios que en Andalucía. El resto se reparte entre un 8,6% de andaluces que vive en una casa en régimen de alquiler a precio de mercado, un 5,5% que paga un arrendamiento inferior mientras que un 6,3% que habita en una vivienda de cesión gratuita.

El riesgo de pobreza y exclusión social tiene en cuenta indicadores sobre carencias materiales como la posibilidad de mantener la vivienda a una temperatura adecuada (en Andalucía no puede el 13,4%), de comer carne, pollo o pescado al menos cada dos días (un 6,2% de andaluces no se lo puede permitir), de disfrutar de una semana de vacaciones al año (un lujo inviable para el 48%), de poner acceder a un coche (imposible para el 4,2%) o a un ordenador personal (inaccesible para el 8,1%). En todos los indicadores, el porcentaje de andaluces que sufren estas carencias supera ampliamente la media nacional.

La tasa de andaluces con una carencia material que se considera severa (porque confluyen varios indicadores) es del 8%.

La Encuesta de condiciones de vida también analiza los problemas que los ciudadanos dicen sufrir en sus viviendas y entorno. Aunque la mayoría, el 68,2%, afirma no sufrir ninguno, el más mencionado es el ruido, que apunta el 18,7% (el 17% en España), seguido de la delincuencia o vandalismo (14,1%, por encima del 11,1% de media nacional), la contaminación que menciona el 10,1% (9,8% en España) y la escasez de luz natural en sus casas (al que alude el 5,6% frente al 5,1%).

Consenso «de toda la sociedad» para combatir unos datos «demoledores»

Los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida, publicados por el INE, estuvieron presentes en la sesión plenaria de ayer, donde Adelante Andalucía preguntó al presidente de la Junta, Juanma Moreno, cuáles son las medidas que va articular su Gobierno para combatir estas cifras que dibujan un panorama tan desalentador. Moreno reconoció que se trata de unos registros «demoledores», que se deben afrontar con el consenso «de toda la sociedad». «La pobreza es consecuencia de la situación socio-laboral y se combate con oportunidades laborales», aseguró, además de señalar que la situación de emergencia social que viven muchas familias «nos debe llevar a una reflexión». La portavoz de la confluencia, Ángela Aguilera, aseguró que las personas sin recursos se han convertido en «los nadies», parafraseando a Eduardo Galeano, y ofreció a Moreno varias recetas, como un cambio del modelo productivo, la redistribución de la riqueza o proteger a la ciudadanía de la burbuja inmobiliaria. Moreno ofreció el Presupuesto como instrumento para abordar este problema.