Las municipales, el último eslabón en el reparto del poder

El PSOE, aupado por los buenos resultados del 28A, aspira a aumentar las alcaldías que ya ostenta y el PP confía en repetir el modelo que llevó a Moreno a San Telmo

Los andaluces volverán a votar el domingo por tercera vez en menos de seis meses /Foto: Ke-Imagen
Los andaluces volverán a votar el domingo por tercera vez en menos de seis meses /Foto: Ke-Imagen

El PSOE, aupado por los buenos resultados del 28A, aspira a aumentar las alcaldías que ya ostenta y el PP confía en repetir el modelo que llevó a Moreno a San Telmo

Los comicios del próximo domingo suponen el último capítulo de un reparto del poder que comenzó el pasado 2 de diciembre, con la convocatoria de las elecciones autonómicas. Seis meses después, los partidos se enfrentan de nuevo a las urnas con el reto, algunos, de mantener su cuota y, otros, de conseguir nuevas alcaldías que aquilaten su dominio territorial, esta vez en las administraciones más cercanas a los ciudadanos. Después de la debacle del PP en las pasadas elecciones generales, el PSOE tiene ante sí el reto de ampliar el número de alcaldías en Andalucía. El mapa azul de las capitales de provincia cambió en 2015, consiguiendo entonces los socialistas las alcaldías de Sevilla, Huelva y Córdoba. En Granada, un mes después de las municipales, el PSOE consiguió gobernar la ciudad a través de una moción de censura apoyada por Ciudadanos, IU y Podemos, desbancando al PP. El PSOE, por tanto, aspira el domingo a mantener estas plazas e incluso a ampliarlas, con las miras puestas en Cádiz e incluso Málaga, donde Ciudadanos se ha mostrado abierto a pactar con los socialistas para desbancar a Francisco de la Torre. De la política de pactos posterior dependerá si se amplía esta cuota de poder, así que Podemos y Ciudadanos tendrán la llave en muchas ciudades y municipios.

El PP, por su parte, llega estas elecciones con el lastre de haberse convertido en la tercera fuerza política en los pasados comicios generales, tras el PSOE y Ciudadanos. Obtuvo 785.199 sufragios, frente a los 808.865 del partido de Albert Rivera y los 1.563.828 de los socialistas. Málaga, con De la Torre, es la principal plaza a mantener. Su pérdida supondría un auténtico mazazo para el PP, dado el juego de equilibrios con Sevilla, donde se concentra el poder institucional de la Junta de Andalucía. También es de vital importancia para los intereses de los populares el mantenimiento de Jaén, con Javier Márquez, y Almería, con Ramón Fernández-Pacheco. Precisamente, este joven regidor se presenta por primera vez a unas elecciones, puesto que cogió el bastón de mando tras la renuncia de Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, con la abstención de Ciudadanos. No obstante, la política de pactos podría otorgar alguna que otra alegría al PP, si los números salen con Ciudadanos y Vox, repitiéndose el modelo de la Junta que permitió la llegada de Juanma Moreno a San Telmo.

El partido naranja sigue instalado en la senda del crecimiento, tanto que se encuentra en condiciones de aspirar a alcaldías significativas. Ciudadanos quiere ser clave en núcleos de población importantes como Jerez de la Frontera y será decisivo en los pactos posteriores en las ocho capitales de provincia. «Cada vez que se abren las urnas, Ciudadanos crece. No tenemos techo», repiten insistentemente sus dirigentes. La Junta de Andalucía es la primera administración de envergadura de España a la que llega el partido, con un reparto de consejerías casi de igual a igual con el PP. Ahora llega el momento de que ese creciente apoyo en las urnas se traduzca en alcaldías para conseguir también cierto poder municipal.

Podemos, por su parte, tiene al alcalde de Cádiz, José María González «Kichi», como su principal baluarte en Andalucía. Es uno de los llamados regidores del «cambio», junto a Manuela Carmena en Madrid y Ada Colau en Barcelona. Accedió a la Alcaldía gracias al apoyo del PSOE y está convencido de que su formación será la más votada el domingo. Todo ello marcando diferencias con el líder nacional, Pablo Iglesias, con el que no ha compartido ningún acto público esta campaña. Está por ver si este fenómeno es flor de un día o, en cambio, es una opción con posibilidad a mantenerse el próximo mandato. En cuanto a las marcas municipales de la formación morada, serán decisivas para el mantenimiento o la consecución de nuevas alcaldías por parte del PSOE. Vox, por su parte, aumentó su respaldo en las pasadas elecciones generales en la comunidad autónoma y presenta a candidatos en muchas ciudades y municipios, aspirando a ser clave en los pactos.

Los líderes políticos andaluces también se juegan mucho el domingo. El hecho de haber conseguido la Presidencia de la Junta de Andalucía, tras casi 40 años de hegemonía socialista, catapultó a Juanma Moreno a la primera línea del partido, convirtiéndose en el barón territorial más destacado. Si el partido ahonda en el bache de las pasadas generales, si figura estará tocada, aunque todo dependerá de los pactos que logren articular sus candidatos. En las filas socialistas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la secretaria general del PP-A, Susana Díaz, se dieron una tregua hasta las municipales. Del resultado del domingo dependerá, en parte, el futuro de Díaz, con cuentas pendientes con Ferraz desde que fue desalojada de San Telmo. Juan Marín parece sentirse cómodo en su papel institucional. En Podemos, Antonio Maíllo y su grupo parlamentario han llevado la voz cantante en la campaña.