Zarrías dice que presidía «consejillos» y que no decidía sobre los ERE

Gaspar Zarrías llega al Tribunal Supremo para declarar en el caso ERE
Gaspar Zarrías llega al Tribunal Supremo para declarar en el caso ERE

Afirma que el interventor nunca se opuso a las ayudas y que no fue jefe de Juan Lanzas.

El ex consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía Gaspar Zarrías siguió ayer la estela marcada por los ex presidentes Manuel Chaves –de quien era su «mano derecha»– y José Antonio Griñán y por el ex consejero de Empleo José Antonio Viera en sus comparecencias ante el instructor del Tribunal Supremo que investiga si cinco aforados, los cuatro citados más la ex consejera de Presidencia Mar Moreno –que comparecerá el próximo martes–: en ningún momento, la Intervención General de la Junta de Andalucía (IGJA) les advirtió de ninguna ilegalidad respecto a las modificaciones presupuestarias destinadas a las ayudas sociolaborales de trabajadores afectados por empresas que estaban sometidas a Expedientes de Regulación de Empleo. La acción popular, ejercida por Manos Limpias, ha pedido ya la declaración Manuel Gómez Martínez, ex interventor general de la Junta.

El instructor de la causa, Alberto Jorge Barreiro, le interrogó por las reuniones de la Comisión General de Viceconsejeros, los denominados «consejillos», que él presidía, y si en ellos se tuvo conocimiento de las advertencias de la Intervención. Al respecto, aseguró que, de hecho, ésta nunca se opuso a las modificaciones presupuestarias, y que todos los expedientes que elevaba al Consejo de Gobierno se hacían con el pleno convencimiento de que eran legales. Esos «consejillos», añadió, eran un órgano meramente administrativo y en ningún caso tomaban decisiones políticas.

En este sentido, aseguró, en respuesta al instructor, que «nunca, en el ámbito de sus funciones le comunicó nadie que estos procedimientos vulneraban el derecho, ni los servicios jurídicos, ni conoció ningún informe de la IGJA que le alertara sobre esas posibles irregularidades», por lo que siempre tuvo el convencimiento de que actuaba conforme a la normativa. Nunca, insistió, hubo ningún informe en el que se manifestara algún tipo de irregularidad en esas ayudas.

Cambio de criterio

Sobre el relevante Convenio Marco de 2001, por el que se modifican los criterios en las concesiones de esas ayudas, suscrito por la Consejería de Empleo y el viceconsejero, uno en nombre de la consejería y otro del Instituto de Fomento Andaluz, Zarrías aseguró que no tuvo conocimiento del mismo y que nunca se dio cuenta del mismo a los «consejillos». En este aspecto concreto, entró en contradicción con lo manifestado por el entonces consejero de Empleo Antonio Fernández, quien declaró que se informó de ese convenio en la citada reunión de viceconsejeros.

En cuanto a las modificaciones presupuestarias que se elevaron al Consejo de Gobierno, aludió a que entre 2000 y 2012 fueron más de mil, por lo que en ningún momento tenía razones para entender que algunas no cumpliesen todos los requisitos exigidos, ya que todas tenían los correspondientes informes de legalidad. Sobre las irregularidades advertidas por la Intervención respecto a la falta de fiscalización en las transferencias de financiación, manifestó que el consejero de Hacienda le informó que todas las recomendaciones se recogían y que, además, se incrementó el control financiero en función de lo expuesto por el interventor.

En lo que se refiere a su relación con Juan Lanzas, conocido como «el conseguidor», aseguró que le conoció entre 1994 y 1995, cuando era un representante sindical de UGT, con motivo del conflicto de una importante empresa de Jaén, y que su trato con él se limitó a esos aspectos, pero que no es «ni es su mentor ni su jefe».