El 80% de las mujeres con problemas de salud mental sufre violencia machista

Patricia Quintanilla asegura también a LA RAZÓN que muchas de las afectadas no son conscientes de la agresión

Participantes del proyecto «Julia» en la localidad burgalesa de Roa de Duero, donde se han desarrollado talleres en igualdad y autoestima
Participantes del proyecto «Julia» en la localidad burgalesa de Roa de Duero, donde se han desarrollado talleres en igualdad y autoestima

El 80 por ciento de las mujeres con problemas de salud mental que han estado en pareja ha sido víctima de algún tipo de violencia machista y el 42 por ciento ni siquiera identifica que es una agresión hacia su persona. Así lo asegura a LA RAZÓN la responsables del Área de Mujer de la Federación Salud Mental Castilla y León, Patricia Quintanilla, tras los resultados arrojados por el estudio «Mujer y Salud Mental» realizado por la entidad.

Por ello, con el apoyo de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, ha puesto en marcha el «Proyecto Julia: redes que sanan en espacios rurales», por el que, hasta finales de este mes, se desarrollan cinco talleres formativos en igualdad y violencia de género dirigidos a mujeres con estas dolencias y sus cuidadoras que residen en los pueblos burgaleses de Villarcayo y Roa de Duero, el palentino Guardo, el leonés Villablino y el salmantino Béjar.

Esta iniciativa, pionera en la Comunidad, busca trabajar estas temáticas con 75 mujeres, 15 en cada localidad, a través de unas actividades que se desarrollan a lo largo de cinco sesiones.

«Estos talleres están orientados a promover la máxima participación y empoderamiento de estas personas, donde sus intereses, necesidades y características individuales son los principales protagonistas de la acción», subraya Quintanilla .

Según datos oficiales, la tasa de discapacidad en Castilla y León es del 10 por ciento, destacando que el número de mujeres duplica al de hombres en aquellas que generan mayor dependiencia. En 2017, con datos de la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta, había 26.992 personas con certificado de discapacidad por problemas de salud mental, de las cuales más de la mitad son mujeres y el 40 por ciento vive en el medio rural.

A estas cifras se unen las conclusiones del documento «donde se realizaron 253 entrevistas personales en las once asociaciones de nuestro movimiento y de donde se extrajo la conclusión de la necesidad de atender a la mujer en los pueblos en temas como los derechos sexuales y reproductivos; la promoción de la autoestima; el apoyo a la autonomía; el empleo y la formación, y la prevención de la violencia machista», detalla.

Ante esta realidad, desde la Federación se ha puesto en marcha un plan específico para tratar esta problemática dentro del que se encuentra «Julia». «Somos conscientes de que nuestras participantes están sometidas a la realidad del mundo rural donde el aislamiento, la soledad o el estigma son factores que incrementan la probabilidad de ser víctima», asegura Karina Rocha, responsable de los talleres.

En este sentido, a lo largo de este proyecto se pretende potenciar las capacidades y recursos de las mujeres participantes «fomentando los procesos de reflexión y acción que favorezcan su necesidad de poder elegir en libertad su propia vida y diseñar un proyecto personal», asevera Rocha, quien pone el foco no solo en la violencia física, sino también en la psicológica y sexual.

Tejer una red de apoyo para las víctimas

La idea principal del proyecto es la de «tejer redes sociales y de apoyos que posibiliten una mayor autonomía de la mujer», explica Rocha, quien detalla que el acrónimo «Julia» viene de la J de juntas; la U de unidas; la L de libres; la I de independientes; y la A de activas. «No podemos dejar de preocuparnos de los datos tan alarmantes que refleja el estudio de la Federación Salud Mental Castilla y León», asevera Patricia Quintanilla, quien urge a toda la sociedad a «tomar medidas ante casos de violencia machista».