Política

Nueva York

Mas blindará sus «embajadas» en la futura ley de acción exterior

Mas, ayer durante la sesión de control celebrada en el Parlamento de Cataluña
Mas, ayer durante la sesión de control celebrada en el Parlamento de Cataluñalarazon

El gobierno de Artur Mas ha concluido la redacción de su anteproyecto de la ley de acción exterior guiándose por dos principios muy claros: blindar su marco de competencias para evitar que el Estado se entrometa en su estructura diplomática, y potenciar la proyección internacional de la Generalitat. El anteproyecto está sometido desde ayer a información pública y será posible realizar alegaciones durante sólo siete días, ya que la intención del Govern es tramitar la norma con «la máxima celeridad».

La futura ley de acción exterior, que será aprobada por el Consell Executiu dentro de pocas semanas, ha sido elaborada con mucho celo, temiendo que el Gobierno quiera limitar la apertura de nuevas «embajadas» autonómicas en el caso de que las comunidades incumplan con la estabilidad presupuestaria, una posibilidad que recoge el borrador de la ley de acción exterior del Ejecutivo.

«Las delegaciones de la Generalitat en el exterior se crean y se suprimen por decreto del Govern», dice el artículo 23.2 de la norma con el que Mas pretende blindar la organización, la estructura, el funcionamiento y el régimen jurídico de las «embajadas». Actualmente, la administración catalana dispone de cinco delegaciones de estas características por todo el mundo (Bruselas, París, Londres, Berlín y Nueva York), a las que hay que sumar 35 oficinas comerciales.

El anteproyecto de la ley de acción exterior del Govern también pretende condicionar la firma de tratados internacionales al Gobierno. «La Generalitat puede solicitar al Estado la apertura de negociaciones para la suscripción de tratados internacionales en materias de su competencia y éste resolverá de forma motivada», dice el artículo 11.2. En este mismo apartado el Govern prevé la posibilidad de solicitar al Estado que integre a representantes de la Generalitat en las delegaciones negociadoras de tratados internacionales.

El objetivo de este anteproyecto, que consta de 32 artículos, es dar forma a «un verdadero servicio exterior» de la Generalitat, para lo cual se regulan asuntos como las relaciones bilaterales con otros gobiernos, la participación catalana en la Unión Europea, el concurso de la Generalitat en organismos internacionales y la definición de su diplomacia , que divide en tres ámbitos (público, cultural y económico).

Para evitar conflictos jurídicos, la ley consagra el principio de «lealtad mutua con el Estado».