Burgos niega el cobro de comisiones en la Jaume II y responsabiliza a «algún pillastre»

Explica que lo que la comisión de investigación considera como deuda no era tal, sino déficit

Vicente Burgos negó ayer que tuviera poder ejecutivo en la Fundación Jaume II el Just, de la que fue gerente de 2003 a 2007
Vicente Burgos negó ayer que tuviera poder ejecutivo en la Fundación Jaume II el Just, de la que fue gerente de 2003 a 2007

El que fuera gerente de la Fundación Jaume II el Just entre los años 2003 y 2007 compareció ayer ante la Comisión de investigación de la causa Taula.

Vicente Burgos negó el cobro de comisiones y en respuesta a las preguntas de Podemos, explicó que «es absurdo pensar que se creara la Jaume II para institucionalizar el cobro de comisiones, otra cosa es lo que hiciera algún pillastre», dijo en alusión a Marcos Benavent, que también «trabajó» en la Fundación.

Burgos explicó que lo que en la Comisión de investigación se considera deuda, no era tal sino déficit, y apuntó que eso era muy habitual en este tipo de organizaciones, y puso el ejemplo de la del Circuito del Motor, que también era deficitaria. «Cuando ejecutas obras en un edificio, como era la Valldigna, que no es tuyo, porque la titularidad era de la Generalitat, ¿cómo se imputa?» y añadió que «el haber se genera en un edificio que es de la Generalitat y lo paga la Fundación, por lo que no tiene correspondencia en el activo».

En la sala se vivieron momentos tensos, sobre todo entre la representante socialista, Carmen Martínez, a quien Burgos replicó que «no me deja contestar» y Fran Ferri que puso en boca de Burgos palabras que no había dicho.

También dijo que las partidas relativas a viajes «no eran de turismo ni eran míos» sino que allí se imputaba el gasto de traer gente: comisarios, expertos... de todo el mundo.

En el rifirrafe final le acusaron de gastar cerca de 22.000 euros en un restaurante, pero no pudo contestar porque sus señorías se enzarzaron en discusiones entre ellos.

Burgos dijo que él no tenía poder para contratar a nadie, y que las contrataciones las aprobaba el Patronato. Aseguró que el poder ejecutivo lo tenía el secretario autonómico del momento, por delegación del conseller, y que el titular máximo de la Jaume II era el presidente de la Generalitat.

Burgos concluyó reiterando que la Fundación era de carácter privado, hasta que cambió la ley en 2008, y acusó a los diputados de tener las conclusiones ya escritas.