El PSPV secunda a Puig «sin fisuras» para exportar el modelo valenciano

Francesc Romeu se queda solo en su apuesta por debilitar al secretario general

El secretario general del PSPV, Ximo Puig, con Susana Díaz en L´Hospitalet de Llobregat
El secretario general del PSPV, Ximo Puig, con Susana Díaz en L´Hospitalet de Llobregat

El vicesecretario del PSPV, Francesc Romeu, se ha quedado solo en su apuesta por debilitar al secretario general, Ximo Puig, en el seno de la organización. La mayoría de los socialistas valencianos han manifestado su apoyo al presidente de la Generalitat en un momento, en el que dicen, «hay que reforzar al partido en lugar de dividirlo». Aunque desde algunos ángulos se plantee la necesidad de que la formación tome más protagonismo en cuanto a la visibilidad de la gestión autonómica, se reconoce que la «situación» es complicada» dados los acuerdos de Gobierno y el reparto de competencias.

Algunos líderes incluso reconocen que Puig está haciendo una «gran labor» en el juego de equilibrios con Compromís y especialmente con la vicepresidenta, Mónica Oltra. Muchos coinciden en señalar que «los tiempos han cambiado» y con ellos «las estrategias» que deben ser diferentes a las que se habían desarrollado hasta ahora.

Los comentarios de Romeu se quedan en «una vía muerta», sobre todo después de que los secretarios comarcales apoyaran la iniciativa del secretario general en el último Comité Nacional del PSPV. Además, la iniciativa de respaldar a Sánchez en su negativa a propiciar un posible Gobierno del PP, fue muy bien recibida por las bases socialistas valencianas que, «en ningún caso», quieren hablar de este acuerdo. Según manifiestan, la experiencia de este año de Gobierno del Botànic «debería servir como ejemplo» de que es posible gobernar con «otras fuerzas» de izquierda y «también con los nacionalistas», a quienes, como ya adelantó LA RAZÓN, podrían darle algún recado. Es en este punto en el que se hace mención a los nuevos tiempos y la decisión de los votantes. El propio Ximo Puig manifestó ayer que, de momento, no quiere hablar de cuestiones de «futuro» cuando hizo referencia a la posibilidad de otras soluciones que no pasen por un Gobierno de Mariano Rajoy a quien continúa acusando de ser el «summun de la irresponsabilidad» al insinuar la posibilidad de unas terceras elecciones.

Aunque Puig insiste en que «Rajoy es quien debe formar el nuevo Ejecutivo de España», su estrategia coincide con la de los socialistas del arco mediterráneo, que plantean llegar a acuerdos entre los partidos de izquierda y los nacionalistas. A estas alturas los valencianos no tienen ningún problema en variar sus posturas iniciales. Por dos motivos: exportar su modelo a Madrid y garantizar la supervivencia de Pedro Sánchez ante la incursión de Susana Díaz.