Autonomías

Puig dará instrucciones a los centros para que atiendan a «sin papeles»

El presidente dice ahora que todo estaba previsto, pero no abordó este asunto con Rajoy

Reunión con los presidentes de los puertos. Puig anunció que habrá una reunión mensual para coordinar a los puertos, así como una cumbre para defender junto a Ferrmed el Corredor Mediterráneo.
Reunión con los presidentes de los puertos. Puig anunció que habrá una reunión mensual para coordinar a los puertos, así como una cumbre para defender junto a Ferrmed el Corredor Mediterráneo.larazon

No está siendo una semana fácil para el presidente de la Generalitat, Ximo Puig. Todavía no habían pasado 24 horas desde que confesase estar «moderadamente satisfecho» de su encuentro con su reunión con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, cuando el Tribunal Constitucional admitía a trámite y en consecuencia paralizaba, la ley valenciana que garantiza la asistencia sanitaria a los inmigrantes.

El jefe del Consell reaccionó el martes por la tarde con sorpresa y admitía que ni siquiera habló de este asunto con Rajoy porque creyó que «era de sentido común que el recurso no prosperase». De manera inmediata aseguraba que se elaboraría una norma para que ningún inmigrante se quedase sin atención. Ayer cambió la vía para solucionar este discurso.

No habrá otro texto legal, sino que se dará instrucciones a todos los centros de salud para que se atienda «a todas las personas». Además, lanzó un mensaje de tranquilidad y aseguró que la Conselleria de Sanidad lo tenía todo previsto. Puig criticó que el Gobierno utilice la prerrogativa que le da el Tribunal Constitucional para actuar en contra la ciudadanía y de las autonomías.

Incidió en que hay otros caminos para prestar este servicio y defendió que el Gobierno de España no puede impedir «la solidaridad interna» como ha prohibido la externa, en referencia al barco de los refugiados. Con esta afirmación contradecía sus propias declaraciones al término de la reunión con Rajoy.

En Moncloa celebró que había buena predisposición a la solicitud realizada por la Generalitat de traer hasta el puerto de Valencia un barco ofrecido por la empresa Baleària con 1.200 refugiados sirios e incluso dijo que la encargada de gestionarlo sería la vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría.

Aún con todas estas matizaciones, Puig defendió ayer que la reunión había sido satisfactoria porque se había producido dentro de la lealtad institucional que un Gobierno autonómico debe al central.

Sobre el hecho de que su vicepresidenta, Mónica Oltra, no tenga la misma percepción, respondió que el que estuvo en la reunión fue él y que, por supuesto, cada uno tiene derecho a expresar su opinión.

Insistió en que el encuentro sirvió para abrir un espacio de diálogo entre ambas Administraciones, aunque dejó en manos de Rajoy seguir por esta línea. «El Gobierno central nos tendrá que demostrar que quiere seguir en este lugar».