Bescam: hora de reparto y alegaciones

Aunque, en un principio, la Comunidad de Madrid estaba dispuesta a recortar en un 50 por ciento las subvenciones que anualmente da a los municipios para las Brigadas de Protección Ciudadana (Bescam), hace dos meses anunció que aumentaría la partida presupuestaria en un 30% para «amortiguar» el impacto que este recorte provocaba en las arcas municipales. Ignacio González, presidente regional, reunió a más de cien alcaldes en la Plaza Mayor de Chinchón para comunicarles la buena noticia. Sin embargo, el jefe del Ejecutivo autonómico también dejó claro que el 20% que iba a llevar a rebajar en las Bescam, por la necesidad de ajustar el déficit regional, no se haría a todos por igual: «Se repartirá con criterios objetivos y atendiendo a la gestión que ha realizado cada municipio».

Desde aquel martes 2 de abril, el consejero de Presidencia, Salvador Victoria, se ha reunido con más de 60 alcaldes –los de mayor población–, y su equipo se ha reunido con el resto de los regidores de la Comunidad. Uno a uno les han ido comunicando en cuánto se quedaba su subvención atendiendo a tres criterios que reflejan el cumplimiento de los convenios. En concreto, para el reparto de los 66,7 millones en la Consejería de Presidencia, se ha analizado de cada municipio si éste ha cumplido con la Ratio de Seguridad, en la que se ha comprobado si la suma de policías locales y Bescam por ciudadano es el que estaba comprometido (si tenía por debajo o por encima y por tanto estaba «falseando» la cifra se le ha «penalizado» el desajuste); en segundo lugar, se ha observado que tuviera cubiertas todas las plazas de Policía que tiene su municipio (en muchos de los casos se han encontrado que, tras jubilaciones o traslados, se quedaban las plazas vacantes sin comunicar a pesar de que se seguían recibiendo subvenciones por ésta); y en último lugar, se han revisado los sueldos que cobraban los agentes, o lo que es lo mismo, que los ayuntamientos empleaban la partida que recibían por cada uno ( 3.166 euros brutos al mes). Es decir, se ha comprobado que se ha gastado la subvención dada durante años en labores de seguridad y que no ha sido desviada a otros fines.

El resultado no ha sido homogéneo, ni tampoco cómo han ido encajándolo. Actualmente en la Comunidad hay 140 municipios gobernados por el PP y «el reparto no ha entendido de colores o siglas», explican los protagonistas. Algunos alcaldes socialistas anunciaron nada más conocer el recorte del 30 por ciento que acudirían a la Justicia para denunciar el ajuste, sin embargo, después de reunirse con Victoria y conocer que no están entre los más perjudicados, no han vuelto a hablar de judicializar su subvención. Otros han tenido que asumir su recorte, algunos con mayor dosis de heroicidad que otros, puesto que existen casos en los que los actuales regidores están pagando una «pena» impuesta a su municipio derivada de la mala gestión de sus antecesores, ya que la revisión del cumplimiento se ha hecho desde la firma de los convenios y algunos datan de 2004. Entre los 111 municipios con Bescam hay alcaldes que, pese a conocer de buena mano la fórmula matemática con la que se ha obtenido su resultado para este año, han discrepado y han alegado la cuantía. Éstos aún están pendientes de conocer el «veredicto» final. También por este motivo las cifras no son oficiales ni definitivas, pero entre los municipios más cumplidores está Nuevo Baztán –que no va a sufrir recorte alguno–, Sevilla la Nueva, Móstoles, todos goberanados por regidores populares. Pero en los primeros puestos de la lista de los alcaldes que han seguido a rajatabla el convenio que firmaron para disfrutar de las Bescam, también hay una localidad históricamente gobernada por los socialistas como Fuenlabrada. Entre los más perjudicados, y que por tanto verán mermada la subvención que reciben del Ejecutivo regional para labores de seguridad ciudadana, habría que situar a Aranjuez (gobernado por el PSOE hasta 2011), Parla (también socialista) o Pozuelo de Alarcón, gobernado por el PP.

Este cuerpo nació en 2004, con fines exclusivos de mejora en la seguridad ciudadana, con Móstoles como escenario piloto. En esta localidad se desplegaron 60 agentes en la primera base operativa de las brigadas. Un año después, se sumaban a la iniciativa otros 16 grandes municipios de la región. En las cuatro fases posteriores, el número de municipios con Bescam creció hasta los 111 actuales.