Carmena castiga a los generadores de empleo

El delegado de Economía, Carlos Sánchez Mato, durante la presentación de las cuentas de 2016
El delegado de Economía, Carlos Sánchez Mato, durante la presentación de las cuentas de 2016

Las empresas pagarán el próximo año 100 millones más que en 2015.

Las conversaciones que Ahora Madrid y el PSOE han mantenido en secreto en las últimas semanas para consensuar los presupuestos de 2016 han dado sus frutos. Hasta el punto de que la portavoz del PSOE en el Pleno de Cibeles, Purificación Causapié, aseguró ayer que estas cuentas llevan «el sello socialista». El acuerdo significa, además, que los nueve concejales del grupo que al comienzo de la legislatura tuvo a Antonio Miguel Carmona como portavoz han renunciado a la postura que han venido defendiendo hasta ahora en materia fiscal. Votaron junto a PP y a Ciudadanos a favor de que los recibos del IBI, incluidos los de todas las empresas, bajaran y ahora avalan aumentárselo a casi 7.000 inmuebles. Y también votaron junto a PP y a Ciudadanos a favor de mantener las bonificaciones por el pago de este impuesto a todas las familias familias numerosas que vivan en un domicilio cuyo valor catastral superase los 408.00 euros y ahora han dado el visto bueno a dejar sin bonificación a más de 5.800 de estas unidades familiares.

Al margen de las rectificación del PSOE, los primeros presupuestos de Carmena tienen dos señas de identidad claras: un aumento en las partidas de gasto social en 123 millones y una reducción del esfuerzo en el pago de la deuda del 24%. Según los cálculos del nuevo equipo económico, a finales de este año la deuda se situará en los 4.766 millones y a lo largo de 2016 el Gobierno municipal la reducirá en 557 millones.

Otro de los aspectos clave del documento aprobado ayer por la Junta de Gobierno es el incremento de 107 millones en los ingresos procedentes de las subidas fiscales. La mayor parte de este dinero recaerá sobre las grandes empresas de la capital. En primer lugar, a través de la subida del IBI a los inmuebles con mayor valor catastral. También repercutirá sobre muchas de las grandes empresas la eliminación de la bonificación de los inmuebles de Patrimonio Histórico destinados a actividades lucrativas. Hoteles, cadenas comerciales y otras multinacionales con tiendas abiertas en edificios protegidos de vías como la Gran Vía y la Castellana pagarán el 100% del impuesto después de que en estos últimos años se hayan beneficiado de una bonificación del 80%. Esto afectará a 2.843 recibos que pagarán 13 millones más. El tercero de los tasazos que Carmena ha reservado para las empresas en sus presupuestos se articula a través de la nueva tasa para generadores de residuos. El Ayuntamiento recaudará con ella 38 millones aunque, aclaró el delegado de Economía, ningún recibo estará por encima de los 20.000 euros. También aumentan el Impuesto de Actividades Económicas y el de Construcciones, Instalaciones y Obras, este último a través de la supresión de la subvención en función del coste de las obras.