«Hay que definir las competencias y penalizar a las que incumplan»

Ignacio González, junto a Alfonso Ussía, Gloria Lomana, Javier González Ferrari y Francisco Marhuenda
Ignacio González, junto a Alfonso Ussía, Gloria Lomana, Javier González Ferrari y Francisco Marhuenda

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha insistido en su rechazo al actual sistema de financiación autonómica, "que no gusta a nadie y penaliza a Madrid".

En pleno ecuador de una legislatura marcada por la crisis y, en su caso, por un cambio en la presidencia de la Comunidad de Madrid que le llevó hace diez meses a la jefatura del Ejecutivo regional tras la salida de Esperanza Aguirre, Ignacio González realizó ayer en los encuentros de «LA RAZÓN de...» un profundo análisis de la realidad y de los cambios sociales, económicos y políticos que se han producido y que, a su juicio, aún quedan por llevarse a cabo, así como del papel de la Comunidad de Madrid en el futuro de España.

González quiso comenzar analizando los cambios de los últimos dos años, pero no en la Comunidad –donde mantiene sin modificaciones las políticas que fijó junto a Aguirre–, sino en toda España y con las elecciones generales de noviembre de 2011 como punto de inflexión. «España no tenía ningún crédito ni credibilidad: «nos habíamos comprometido ante la UE a reducir el déficit un 6% y lo ampliamos hasta casi el 10%», reseñó. El jefe del Ejecutivo autonómico relató lo que se encontró el PP tras suceder a Rodríguez-Zapatero: «Un sistema financiero al borde del crack y una sociedad española harta de escuchar que reconocer la crisis era de antipatriotas, cuando lo que había era una crisis latente en casi la totalidad de las instituciones del país» que, a su juicio, es también una «crisis moral».

González reivindicó la necesidad de «recuperar el prestigio y la confianza»; una tarea que, dijo, «debe ser constante y sostenida para recuperar la confianza en nuestro país. Porque sin confianza los mercados no nos prestan, los inversores no invierten, la economía no crece y no se crea riqueza y empleo». No obstante, y sobre la mejoría a la que apuntan muchos indicadores económico-financieros, González quiso recordar que «todavía atravesamos una crisis y no conviene que nos dejemos llevar por la misma banal arrogancia con la que antes se anunciaba su fin cada trimestre».

REFORMAS

«Amplias y profundas»

El presidente regional celebró los cambios realizados por el Gobierno central en estos dos años y llamó a los españoles a realizar también un «cambio en nuestra mentalidad» porque reivindicó que «España debe aspirar a ocupar por pleno derecho las mesas donde se deciden los asuntos internacionales». Para ello, González animó a realizar más «reformas amplias y profundas», aunque «sin destruir, como algunos quieren plantear ahora interesadamente». En concreto, apostó por «reformar y clarificar la distribución competencial y la estructura administrativa de España para hacerla más eficaz y hacer, de una vez y para siempre, competitivo a nuestro país». En este punto, se refirió direntamente a la reforma de las administraciones públicas que prepara el Gobierno. González defendió, en primer lugar «definir las competencias de forma clara y estanca», «colocarlas allí donde se gestionen mejor y con menor coste» e incluso «penalizar» a las administraciones que lo incumplan. El presidente regional pidió que se fije el dinero a destinar para financiar cada competencia y que así se «permita aplicar a través de esa financiación las sanciones que procedan cuando no lo hagan, como ocurrre en la UE».

Eso sí, González rechazó que esta reforma acabe «poniendo en solfa todos los principios constitucionales, la jefatura del Estado, el modelo territorial o una vuelta al centralismo». A la hora de hacer frente a las reformas, el jefe del Ejecutivo madrileño defendió la Constitución como un «marco estable y útil», y aunque también reconoció que «requiere mejoras»; eso sí bajo los principios de «lealtad y altura de miras». Para González, los grupos nacionalistas han aprovechado la crisis «para seguir profundizando en su intento de secesión»; y los de la izquierda, «para situarse del lado de los antisistema» en un momento en el que, para el presidente de la Comunidad, «hay que «hacer lo contrario: fortalecer las instituciones democráticas, no los mesianismos o los liderazgos».

Políticas liberales

«No vamos a subir los impuestos»

En este sentido, el presidente regional –y vicepresidente de la Comunidad durante los últimos nueve años–subrayó las reformas llevadas a cabo en Madrid «para hacer más sostenible la Administración, salir antes de la crisis y mantener la calidad de los servicios públicos». Así, subrayó cómo «en Madrid hemos reducido en los últimos cinco años el gasto público en 5.700 millones de euros, que supone el 33% del presupuesto regional de 2013». Y todo ello, apuntó, «manteniendo el compromiso de no subir los impuestos, lo que ha permitido disponer a los madrileños de 21.500 millones de euros para decidir ellos mismos qué hacer».

El jefe del Ejecutivo autonómico quiso señalar en este punto cómo «esta política genera confianza a empresas e inversores, que nos ven como una región que fomenta la actividad empresarial y la creación de empleo».

De esta manera, González señaló que en este momento «nuestra prioridad es la creación de puestos de trabajo». Aseguró que «aunque los últimos datos de desempleo son esperanzadores, así como los que conoceremos mañana –que seguirán en esa dirección– ,las cifras siguen siendo dramáticas»; y para mejorar esto último, el presidente regional explicó que la Comunidad ha aprobado el Primer Plan de Empleo con empresarios y sindicatos y ha impulsado proyectos como Eurovegas, Canalejas, los JJ OO o Leganés Tecnológico, «que crearán miles de puestos de trabajo».

Déficit

«No diferenciado»

González aprovechó el foro de «LA RAZÓN de...» para recordar que Madrid cumplió el objetivo de déficit, mejorando cuatro décimas el tope fijado por el Estado» y para reivinicar de nuevo que el Estado fije «un objetivo común a todos, y no diferenciado». Asimismo, pidió que la «senda decreciente del déficit fijado se fije también para el Estado y las corporaciones locales». El presidente regional sólo transigió a la hora de hablar de déficits diferenciados al asegurar que si hubiera que establecerse algún caso singular en el cumplimiento del objetivo fijado para algunas CC AA, como pide Cataluña o Valencia, «deberá ser excepcional, muy justificado y objetivado y no a costa del déficit común fijado para las CC AA». Eso sí, exigió que esto «no pueda entenderse como un beneficio a los que incumplen frente a los que cumplen» y que se tenga en cuenta «el esfuerzo realizado por cada uno de nosotros desde que empezó la crisis en 2008 y, muy especialmente, el cumplimiento, o no, año a año del déficit fijado». Y es que, según recordó, para Madrid, el cumplimiento del déficit «supone un gran esfuerzo porque es la región más penalizada por el sistema de financiación autonómico, que, en 2013, le quitó injustificadamente 1.000 millones de euros». Por este motivo, y «porque somos la Comunidad que menos ingresos recibe en función de su PIB y la que más aporta», González pidió cambiar La Ley «con urgencia» y «poder mantener unos excelentes servicios públicos que puedan verse en peligro por culpa de un modelo de financiación impuesto políticamente y claramente perjudicial para los madrileños».

Sistema electoral

«La democracia asamblearia es inviable»

El Ejecutivo autonómico apostó por mejorar el sistema electoral y puso como ejemplo la propuesta del PP de Madrid para elegir directamente a los diputados. Una reforma que, sin embargo, tal y como subrayó ha recibido el rechazo de toda la oposición, «que prefiere listas cerradas y bloqueadas». No se mostró partidario, sin embargo, de otras fórmulas como los referendos y la democracia asamblearia que es «poco democrática, poco aplicable y en las sociedades modernas, sencillamente inviable», afirmó. «Plantearlo como forma de gobernar es una mamarrachada», y finalizó: «Los españoles no necesitamos revoluciones, sino reformas».

Compromisos

«Un proyecto reformista y liberal»

Por último, González se comprometió ante el foro de «LA RAZÓN de ...» a seguir aplicando «nuestro proyecto reformista y liberal porque es el más eficaz y próspero, siendo conscientes de que precisamente eso genera la reacción tan desmedida y antidemocrática que ha tenido la izquierda en Madrid». En este punto, el presidente regional se refirió a la política socialista en Madrid de los últimos meses frente a las reformas en Sanidad y Educación de «judicializar, emponzoñar, amenazar y quebrar los derechos de los ciudadanos, de las empresas y poniendo en cuestión la seguridad jurídica y la propiedad». Asmismo, el presidente regional se comprometió a hacer posible la financiación y «no esperar a que el dinero caiga del cielo o hacer demagogia con que todo se arregla subiéndole los impuestos a los ricos».

Alfonso Ussía / Moderador de los debates de LA RAZÓN

«Un hombre de coraje y fuerza»

Tengo el honor de presentar «LA RAZÓN de...» Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, esa comunidad tan pequeña, probablemente de las mejor administradas de España, de las más pujantes, de las más solidarias y al mismo tiempo, de las menos queridas porque ahora Madrid, que antes era el foro de reunión de todos los abrazos, es la víctima de todas las rencillas. Con eso tiene que cargar el presidente de la Comunidad el primero de todos. Quiero agradecerle, además, profundamente que haya asistido porque hoy mismo por la mañana ha tenido una terrible desgracia familiar y no ha cancelado su compromiso. Gracias de todo corazón por haber cumplido con lo que es una cortesía para todos los que están aquí presentes y para nuestro periódico. A principios de abril, porque entiendo perfectamente el ánimo que tiene Ignacio González, yo padecí la pérdida de probablemente mi mejor amigo, devastado por un cáncer en plena juventud el mismo día que había un «LA RAZÓN de...» y no tuve el coraje de presentarlo, tengo mucha menos fuerza que Ignacio González. Claro que a la tristeza de la pérdida de mi amigo había que unir que el protagonista de «LA RAZÓN de...» era Montoro, porque de haber sido tú, Nacho, me hubiera superado y hubiera venido, pero aquello era demasiado triste.