Podemos quiere regular por ley que los colegios tengan árboles

Propone que la temperatura de la clase sea en invierno de 17 a 24 grados y, en verano, de 23 a 27

Propone que la temperatura de la clase sea en invierno de 17 a 24 grados y, en verano, de 23 a 27.

Casi a las puertas del verano y aún con el recuerdo de un junio como el del año pasado con aulas a 40 grados y alumnos con mareos, lipotimias, vómitos por las altas temperaturas, Podemos registró ayer una proposición de ley en la Asamblea de Madrid para la climatización y eficiencia energética de los centros educativos madrileños. La iniciativa, que podría ver la luz antes de que acabe el curso escolar si recibe el apoyo del resto de la Cámara, como así espera Podemos, pretende regular por ley que las aulas mantengan una temperatura interior de entre 17 y 24 grados en invierno y entre 23 y 27 grados, como máximo, en verano. De la misma manera también pretende que se regule por ley que la superficie que rodea a las instalaciones escolares y patios de recreo «estén protegidas por vegetación y arbolado suficiente» por la sencilla razón de que las plantas «son una parte de la climatización, los edificios necesitan sombra para que el sol no impacte directamente en las instalaciones de la misma manera que en las viviendas se ponen toldos», explicó a LA RAZÓN Miguel Ardanuy, diputado de Podemos.

La iniciativa, muy parecida a la que el partido ha presentado en el parlamento Andaluz y que ya ha recibido luz verde, se basa en el objetivo de la UE previsto para 2020 de reducción de los gases de efecto invernadero en un 20% y en el Plan de Ahorro y Eficiencia Energética en edificios públicos aprobado por la Comunidad de Madrid. «Hay un derroche de energía de todos los centros educativos y una buena climatización conlleva que en época de temperaturas extremas los profesores y alumnos estén en una situación inaceptable para estar en clase. Con la iniciativa que presentamos, garantizamos la salud de alumnos y profesores, luchamos contra el cambio climático y ahorramos a las arcas públicas gracias al beneficio de apostar por las energías renovables», añadió Ardanuy. Según la iniciativa de Podemos, se trataría de aplicar técnicas bioclimáticas y energías renovables en escuelas infantiles, colegios, institutos y universidades públicas teniendo en cuenta que la mayoría de los edificios públicos dedicados a la enseñanza «carecieron en su origen de equipamiento necesario de sistema de ventilación, climatización y producción de agua caliente solar al tiempo que los materiales y métodos constructivos no tenían en consideración otros aspectos, como aislamiento, la forma o la orientación solar de las edificaciones».

La ley también aseguraría inversiones que ese harán tras una auditoría energética.

Para Camilo Jené Perea, presidente de la FAPA Francisco Giner de los Ríos y vocal de la asociación de padres CEAPA, la eficiencia energética «es una reclamación de los padres desde hace tiempo. Hay centros muy antiguos que necesitan una reforma y otros nuevos que se deberían adaptar a las leyes que ya existen. No hace falta una nueva legislación, sino que se cumpla la que existe de prevención y riesgos laborales, que regula a qué temperatura se debe trabajar y, en este caso, la que deben soportar los alumnos para mantener la atención, y la ley de eficiencia energética de los edificios aprobada por el Ejecutivo». Lo que no estaba regulado, hasta ahora, es que los colegios tuvieran árboles. «No puede ser que en pleno junio no haya sombra en los patios».

La Comunidad de Madrid, no obstante, tiene previsto destinar más de 4,3 millones este año para hacer más eficientes los centros públicos. Los proyectos están diseñados para mejorar el aislamiento térmico de las instalaciones y limitar la entrada del calor y del frío desde el exterior. Así, los centros están presentando proyectos que incluyen medidas como la instalación de toldos, celosía, y pérgolas en los patios, estores con control solar, vinilos o persianas térmicas